Vozinha, hace un mes casi nadie en el mundo sabía tu nombre.
Josimar Dias, 40 años, arquero de la segunda división de Portugal. Antes de vivir del fútbol trabajaste recogiendo basura, y rodaste por Angola, Moldavia, Chipre y Eslovaquia buscando una oportunidad. Hasta tu apodo cuenta tu historia: te dicen “Vozinha” —abuelita— en honor a los abuelos que te criaron.
Antes del torneo confesaste tu sueño con una sonrisa: “Messi, para mí, es el mejor de todos los tiempos. Me encantaría jugar contra él. Quién sabe, tal vez hasta cambiar la camiseta.” Sonaba a fantasía. El destino te tomó la palabra.
Y cuando el sueño llegó, no te achicaste. Le tapaste a Messi ese tiro libre tramposo mientras armabas la barrera, reaccionando cuando ya era gol. Le dijiste que no una, dos, tres veces, con tapadas descomunales que estiraron la agonía hasta el tiempo extra. El campeón del mundo necesitó 120 minutos y un desvío para tumbarte.
No importa el resultado, Vozinha. Le demostraste al planeta que nunca es tarde para cumplir un sueño.
Llegaste como un anónimo. Te vas como el abuelo más querido del Mundial. ![]()
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