Vozinha tenía todo listo para viajar a Chile. Pero antes de subirse a ese avión, había alguien que no podía dejar atrás sin resolver: Akyra, su perrita. 🐾

El arquero caboverdiano, de 40 años, viajó primero de Cabo Verde a Lisboa para firmar su visa en la embajada de Chile. Pero en lugar de subirse directo al vuelo hacia Colo-Colo, volvió a Chaves, la ciudad portuguesa donde vivía. Ahí seguía su casa, sus contratos de luz y agua… y Akyra, que había quedado al cuidado de otra persona mientras él resolvía su futuro como futbolista.

“Por eso pedí al presidente unos días. Tenía que resolver mis situaciones personales”, contó Vozinha, sin dramatismo, como quien explica lo más natural del mundo. 😍 A veces el amor por un club nuevo tiene que esperar unos días más por el amor de siempre.
