El 16 de julio de 2011, dos apicultores se subieron a unas básculas en Shaoyang, provincia de Hunan, China, para participar en una competencia bastante difícil de imaginar: ganaba quien consiguiera acumular más kilos de abejas vivas sobre su cuerpo.

Wang Dalin, de 42 años, y Lu Kongjiang, de 20, se presentaron usando únicamente pantalones cortos y gafas protectoras, pero ¿cómo atraían al enjambre? Llevaban pequeñas jaulas con abejas reina atadas al cuerpo, para que las demás se acercaran. Así se formaba la llamada “barba de abejas”, que también cubría piernas y torso.
Y aguantaron así durante una hora.

Cuando llegó el momento del pesaje, Lu había conseguido cargar 22,9 kilos de abejas. Pero no fue suficiente: Wang terminó cubierto por 26,86 kilos, llevándose la victoria.
Sin embargo, por impresionante que pareciera su hazaña, Wang ni siquiera estuvo cerca del récord. Apenas un mes antes, otro apicultor chino, Zhang Wei, había conseguido soportar 83,5 kilos de abejas sobre su cuerpo: más del triple que el ganador de aquella competencia.
Así, los 26,86 kilos que acababan de convertir a Wang en campeón eran apenas una fracción de lo que otro hombre ya se había atrevido a “vestir”.
