A finales de los 90, Warner Bros. tuvo una idea que sonaba perfecta en papel: revivir ‘The Incredible Mr. Limpet’, la comedia de 1964 sobre un hombre que se convierte en pez, pero ahora con Jim Carrey como protagonista.

El problema fue que Carrey costaba demasiado como para aparecer solo unos minutos en pantalla antes de transformarse en un pez animado. Entonces el estudio decidió algo insólito: mantener su rostro humano, capturado digitalmente, pegado al cuerpo de un pez. Gastaron cerca de 10 millones de dólares en pruebas.
El resultado, según el director Brad Bird, fue tan perturbador que el proyecto quedó congelado por años hasta desaparecer para siempre. Nunca se estrenó ni una sola escena 🎬
