Pedro Jared tenía un método. Cada vez que Wendy Gabriela intentaba dejarlo, él sacaba el teléfono, se grababa simulando que iba a quitarse la vida y le enviaba el video. Cinco veces lo hizo. Cinco veces Wendy, de 21 años, retrocedió.

Eso no era todo. El enfermero de 23 años del IMSS la mantenía encerrada con candado en su vivienda en el fraccionamiento La Guadalupana, Ecatepec, y la vigilaba de forma permanente. La familia de él amenazó con difundir fotos íntimas de Wendy si ella denunciaba. El cerco era total.

El 10 de marzo de 2026, cuando Wendy le comunicó que se iba, Pedro Jared la apuñaló más de 25 veces: rostro, cuello, abdomen y un pulmón. Ella quedó en coma durante 4 días. Sobrevivió. Él fue detenido el 26 de abril en un grupo de Alcohólicos Anónimos en Atlacomulco y vinculado a proceso por feminicidio en grado de tentativa. El juez aplicó perspectiva de género y ordenó prisión preventiva justificada. Cuatro familiares también fueron detenidos por encubrimiento.

