William Mebarak tenía 43 años, diez hijos y un matrimonio de años con Lucila Otero cuando la vida le jugó una mala pasada a su rutina.

En Barranquilla conoció a Nidia Ripoll, una joven de apenas 20 años, y según contó él mismo en una entrevista, pensó de inmediato: “Se acabó mi tranquilidad”.

No exageraba. Poco después dejó su matrimonio, se separó de Lucila y comenzó una nueva vida junto a Nidia, con quien terminaría casándose.

De esa segunda unión nació una sola hija: Shakira. Mientras sus hermanos mayores, hijos del primer matrimonio de William, crecieron lejos de los reflectores, ella terminó siendo la voz que llevaría el apellido Mebarak Ripoll a todo el mundo. Hoy, William tiene 91 años y vive en Miami junto a Nidia, la mujer que en 1977 le cambió los planes para siempre.

