Durante años, Woody Harrelson estaba convencido de que el matrimonio y las relaciones duraderas no eran para él. Su vida sentimental había sido inestable y el propio actor decía que no creía en la monogamia a largo plazo. Todo cambió cuando conoció a Laura Louie.

La historia comenzó en 1987, cuando Louie asistió como espectadora a una grabación de Cheers. Harrelson necesitaba una asistente y ella terminó ocupando el puesto. Lo que comenzó como una relación estrictamente profesional se transformó poco a poco en una amistad y, después de varios años, en algo más.

Harrelson incluso intentó ocultar lo que sentía. Pero durante un viaje a África se dio cuenta de que no podía dejar de pensar en ella. Al regresar, le escribió una canción para confesarle sus sentimientos. La respuesta de Laura lo sorprendió: ella llevaba dos años y medio enamorada de él.

La pareja construyó una familia y tuvo tres hijas. Finalmente, en 2008, después de más de dos décadas juntos, se casaron en una ceremonia íntima en Maui.
Para Harrelson, convertirse en esposo y padre significó un cambio profundo. En medio de años marcados por excesos y conflictos, aseguró que Laura y sus hijas lo ayudaron a reconstruir su vida.
“Ella creyó en mí cuando yo mismo no podía hacerlo. Me salvó la vida sin alzar la voz ni una sola vez”, confesó el actor.
