Marisa Tomei tiene 61 años y es de no creer. Y aunque nunca se casó ni tuvo hijos, su vida entera parece desafiar el paso del tiempo. Nacida en Brooklyn en 1964, la actriz que ganó el Óscar por “Mi primo Vinny” y que millones reconocen como la Tía May de Spider-Man, sigue apareciendo en fotos que hacen dudar del calendario.

Ella misma ha dicho que no sigue rutinas complicadas: nada de tratamientos invasivos, apenas algunos masajes faciales. Pero hay una teoría que sus fans repiten cada vez más. Sin pareja estable ni hijos que criar, Marisa habría llevado una vida con menos presión, menos desgaste y menos estrés acumulado, justo lo que la ciencia asocia con un envejecimiento más lento. 🧘♀️

¿Casualidad o el verdadero secreto detrás de esa piel que no parece tener 61 años?

