Wu, de 45 años, plantó su cuerpo en la puerta de un tren bala en la estación Shenzhen North el 18 de abril de 2025 — y no se movió. Sus tres amigos habían subido al andén equivocado y, mientras los empleados ferroviarios intentaban apartarla, ella los ignoraba con la vista puesta en el teléfono y les hacía señas a sus compañeros para que corrieran. 😤

Lo que divide a las redes no es solo lo que hizo, sino cómo lo hizo: sin un gramo de nervios, con una calma que muchos leen como arrogancia pura. “Era un tren lleno de gente, no su taxi privado”, escriben unos. Otros la defienden: “¿Quién no haría algo así por sus amigos?”. Al día siguiente, la policía la rastreó hasta Xiamen y la detuvo por interrumpir las operaciones ferroviarias. El tren, curiosamente, llegó a tiempo. 🚄
¿Solidaridad o egoísmo disfrazado? ¿El arresto estuvo bien o fue una reacción desproporcionada?
