Hay amores que terminan y otros que, para quien los vivió, simplemente no necesitan ser reemplazados 🥹.
Terri Irwin conoció a Steve en 1991 cuando visitó Australia Zoo como turista y apenas ocho meses después estaban casados. Durante 14 años construyeron una vida juntos, tuvieron a Bindi y Robert y convirtieron su amor por los animales en una misión que los llevó por todo el mundo.

Todo cambió el 4 de septiembre de 2006, cuando Steve murió a los 44 años después de que la púa de una raya le atravesara el corazón mientras grababa en la Gran Barrera de Coral.
Desde entonces, Terri ha contado que no ha tenido una sola cita y tampoco siente que le falte algo por vivir en ese sentido. Para ella, Steve fue su “final feliz” y el amor que compartieron fue suficiente.
Casi dos décadas después de perderlo, ha seguido adelante con sus hijos, Australia Zoo y la misión de conservación que construyeron juntos. Porque continuar con tu vida no siempre significa tener que buscar a alguien que ocupe el lugar de quien amaste ❤️.
