YAYOI KUSAMA 1929-2026 PINTABA LUNARES PARA NO DESAPARECER. AL FINAL LA VIO TODO EL PLANETA

Por Emilia Lara
27 August, 2026

Yayoi Kusama murió a los 97 años, en un hospital de Tokio, el mismo lugar donde vivió por decisión propia durante más de tres décadas.

Se internó en 1990. No por una crisis pasajera, sino para quedarse. Ahí, entre esas paredes, siguió pintando todos los días.

Desde los diez años había encontrado su lenguaje: lunares, redes, arcos que se repetían sin fin, como si necesitara llenar cada espacio vacío para que el mundo no la tragara entero.

Esa obsesión, la misma que la llevó a encerrarse, terminó viajando sola por el planeta. En 1993 representó a Japón en la Bienal de Venecia, la primera artista en hacerlo. En 2022 uno de sus cuadros se vendió por 10,5 millones de dólares.

Su compañía anunció la muerte el 26 de agosto, aunque había fallecido doce días antes. El comunicado decía algo simple y enorme: siguió pintando hasta el final, sin dejar nunca el pincel.

No salió a buscar al mundo. Se quedó quieta, y el mundo fue el que hizo la fila.

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