Zlatan Ibrahimovic contó una anécdota que vivió mientras jugaba en Inglaterra y que casi desencadena su salida del Manchester United: “Un día estaba en el hotel con el equipo antes de un partido. Tenía sed, así que abrí el minibar y me tomé un jugo de frutas. Jugamos y luego nos fuimos a casa. Pasó el tiempo y llegó mi nómina. Me di cuenta de que me habían descontado una libra del sueldo. Llamé al gerente y me dijo que era por el jugo del minibar”

“Claro, pero no fui al hotel por mi cuenta. No estaba de vacaciones. Era mi lugar de trabajo. Estaba allí por el Manchester United. Si tengo que jugar y tengo sed, tengo que beber. No puedo salir al campo deshidratado ¿Puedes creerlo? ¿Una libra? Algo así jamás ocurriría en Italia. Estos son los detalles que marcan la diferencia y se ganan el respeto de los jugadores”, explicó el sueco.

