Por Camila Cáceres
24 February, 2017

Hay gente que tiene un niño interno muy despierto, pero otro nacimos con 90 años y la varilla de crochet en la mano. Es que a veces sencillamente no está en ti salir a exponerte a las inclemencias de la noche o rodearte de muchedumbres a menos que sea necesario, pero el amor que tienes por tus seres queridos es más fuerte que tus ganas de quedarte en casa con un buen libro.

Porque a veces también es bueno que te consientan, hicimos una lista para que la puedas compartir con la gente a la que te encanta alimentar y que a veces, con sarcasmo de adolescente, te contestan “sí, mamá, te mando un mensaje apenas llegue a casa”.

1. Los programas de televisión acerca de cocinar, re-decorar y mudarse.

2. Poder pasar todo un domingo cocinando cosas deliciosas para la semana.

3. Mejor aún: No tener planes el fin de semana.

4. Invitar a tus amigos a cenar en tu casa y llenarlos de comida.

5. Pero que se vayan antes de las 10:30pm.

6. Dormir más de 8 horas.

7. Salir a comer y pedir una buena copa de vino, acompañada de deliciosos canapés.

8. Que tus amigos celebren tu cumpleaños con un almuerzo.

9. Poder irte de una fiesta antes de medianoche “porque va a cerrar el metro/dejará de pasar el bus”.

10. Comprar un vuelo en un horario normal y no a las 4AM porque es más barato.

11. Que tu familia te regale cómodos pijamas para navidad.

12. O mejor aún: Calcetines calentitos.

13. Ir al cine temprano.

14. Cuando logras mantener una planta viva.

15. Cuando alguien necesita medicina, una cinta para el pelo, un tampón o un chicle y tú lo tienes en tu cartera.

16. Planchar tu ropa.

17. Que alguien te pida cuidar de su mascota.

18. Largas caminatas antes de llegar a almorzar a un restaurante familiar.

19. Las funciones matinée en el teatro.

20. Que tus amigos cancelen la fiesta cuando estabas por inventar una excusa para no salir.

21. Cuando compras un nuevo producto de limpieza y funciona maravilloso.

22. Largos baños de tina, especialmente si le agregas una copa de vino, velas y un buen libro.

23. Descubrir un nuevo hobby casero, como tejer o escribir en un diario.

24. La sensación cuando el clima es terrible, pero llevas puesto un abrigo grueso y tienes tu paraguas.

25. Comprar algo costoso, pero sabes que te durará mucho tiempo.

26. Encontrar una prenda de ropa tejida y cómoda en oferta.

27. Visitar a una amiga por la tarde y que tenga una variedad de tés de hierba.

28. Comprar frutas y verduras frescas.

29. Que te vayan a dejar la compra a casa.

30. Beber vino tan bueno que no te deja resaca.

31. Comprar zapatos cómodos que puedes usar en el trabajo.

32. Comer en casa de un amigo y que saque una bandeja de quesos tras terminar.

33. Tener artículos de cocina que pican, muelen, hierven, etc. Por ti.

34. Que te inviten a una fiesta a la que puedes llegar caminando desde tu casa.

35. Cuando te da un poco de hambre después de la cena y recuerdas que tienes alguna galletas en la despensa.

36. Velas con aroma.

37. Encontrar una nueva serie en Netflix y verla entera durante un fin de semana.

38. Terminar todas las tareas de la casa antes de las 11AM.

39. Llegar a una fiesta en una casa y descubrir que tienen un gato o un perro.

40. Que te regalen cosas glamorosas que jamás te comprarías para ti en navidad, como cremas especiales para la piel o perfumes caros.

41. Meterte a la cama y leer hasta que tus ojos comiencen a cerrarse.

42. Pasar una tarde de invierno horneando pasteles.

43. Que tus amigos no sólo sean puntuales, sino que lleguen 5 minutos antes de lo que habían acordado.

44. Siestas.

45. Pasar tiempo con tu abuela de verdad.

¡Que tus siestas sean largas y tus tejidos hermosos!

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