Por Daniela Morano
17 enero, 2018

“Lo miré más cerca y habían ‘copos’ que eran en realidad eran liendres. Huevos. Podía verlas,” contó una.

Ser peluquero/a debe ser una de las profesiones más entretenidas que hay, aunque  en general, las personas sufren con su cabello y con ir a la peluquería. Si queda mal, el llanto puede durar días, y la baja autoestima meses. Entre esa presión y la posibilidad de que el cliente llegue con su cabello sucio o con piojos, no siempre debe ser la profesión menos estresante. Hay quienes se toman su cabello muy en serio.

Creemos que los peluqueros también, por eso quizás sufrieron cuando tuvieron que enfrentarse a estas asquerosas situaciones.

1.

Instagram mycreativeshenanigans

“Como alguien que solía ser peluquera, ¡por favor limpien detrás de sus orejas! Más gente de lo que creen olvidan limpiar ahí y tienen amarillo/blanco/a veces algo verde ahí atrás. Es muy asqueroso y huele mal”. – pcbzelephant


2.

“Una vez una mujer trajo a su hija de 8 años para cortarle el cabello. La madre no era muy amable pero la niña era muy educada. Desafortunadamente, es como si la madre jamás se hubiese ocupado de su cabello. Estaba tan sucio y enredado que tuvimos que lavarlo entre 3-4 personas y estuvimos casi 3 horas desenredándolo. Nunca olvidaré lo agradecida que estaba esa niña”. – leavingNYCtoday


3.


“Mi peluquera una vez me contó que una señora llevó a su hijo pero claramente ella jamás le cepillaba el cabello. Así que mi peluquera estuvo 45 minutos intentando desenredárselo. Eventualmente despidió a la clienta porque no valía la pena el costo de cortar el cabello de su hijo versus la hora que pasaba peinándolo”. – DiglettUsedFly


4.


“Una vez tuve que rechazar a una mujer que ya había agendado para quitarse sus extensiones. De esas que no deben durar más de tres meses. Nadie le dijo parece. Las tenía hace 7 meses. Había un montón de cabello de casi 15 centímetros enredado a pegamento (no usamos eso). Sus opciones eran raparse o cortárselo casi tan corto como para verse rapada”. – hinky28


5.

Instagram whateverdesign

“Mi mamá fue peluquera en los ’60. Durante la época en que estaba de moda ese peinado como panal de abeja. Algunas personas no lavaban su pelo en semanas, sólo ponían spray para que se mantuviera fijo. Eso significaba muchas pulgas, piojos y a veces hasta cucarachas. Por alguna razón esto jamás le molestó a mi mama, pero escucharlo si que me quitó las ganas de trabajar con personas así de cerca”. – LibraryLuLu


6.


“Mi mamá fue peluquera, y una vez me contó que este hombre entró con caca de paloma en su cabeza, atrás. Parece que no se dio cuenta, porque llegó como si nada a cortarse el cabello”. – skivian


7.


A mi hermana una vez se le pegó sarna de un niño. Parece que su mamá sabía, pero no le dijo a mi hermana hasta que se iban yendo. Yuck”. – 82workthrowaway82


8.


“Una vez atendí a un adolescente cuyo cabello parecía no haber sido lavado hace meses. Después de cortárselo  intenté lavárselo con shampoo pero el agua simplemente escurría como si su cabello tuviese aceite. Tuve muchas experiencias malas pero esta fue la peor”. – bzookee


9.


“Una vez atendí a una mujer con cabello muy largo. Quería que le cortara sólo las puntas. Le apliqué shampoo, la senté en la silla y comencé a cepillarlo, pero sentí un olor extraño, y veía su cuero cabelludo muy seco. Lo miré más cerca y habían ‘copos’ que eran en realidad eran liendres. Huevos. Podía verlas“. – pixelmeow


10.


“Es casi una historia de terror. Pero mi peluquera una vez atendió a una mujer con cabello que le llegaba más abajo de su trasero y quería donarlo a Locks of Love. TODO. Quería un corte pixie, y donar todo lo otro. Lloró todo el rato. Le preguntaba si estaba bien y decía que sí, que estaba determinada a ayudar a personas con cáncer, y le decía que la ignorara. Otros clientes entraban y deben haber pensado que estaba casi que torturando a esta pobre mujer“. – PoopsieDoodles


Puede interesarte