Por Cristofer García
16 agosto, 2022

Borja Escalona se había comido una empanadilla en un local de Vigo, España, pero creía que podía pagar haciendo “publicidad”. Aunque amenazó al restaurante con cobrarles 2.500 euros por la promoción, el local desmintió que haya firmado algún contrato con él.

En la actualidad las redes sociales han tomado mucha importancia en la sociedad, por lo cual muchos que son exitosos en el mundo del internet se vuelven referentes. Sin embargo, esto también ha generado que culaquiera con unos cuantos seguidores se proclame “influencer” y trate de sacar provecho de eso.

Es por eso que se dan casos de usuarios de internet que creen poder ejercer algún poder en la vida real solo porque unos cuantos consumen su contenido digital. Ese parece ser el caso del youtuber español Borja Escalona, quien ha recibido repudio en los días recientes por una situación que progtragonizó en un restaurante de Vigo, España.

Borja Escalona

Tal como se hizo rápidamente viral en redes sociales, Escalona fue a este local de comida con la intención de comer gratis. Luego de haberse comido una empanadilla y grabarse en un video haciéndolo, el youtuber dijo que ya había pagado haciendo publicidad. Sin embargo, la empleada le exigió el pago en efectivo, porque en ningún momento llegó a un acuerdo con él por ese negocio.

En la discusión entre Borja y Lucía, la empleada del local, se le puede escuchar al hombre decir que previamente le advitió a ella “que solo comía cosas gratis“, luego de soprenderse cuando ella le cobró cuando intentaba marcharse. “Cuando te he dicho que comía cosas gratis me refería a esto”, expresó.

“Yo voy enseñando sitios y haciendo promociones a lugares, no te voy a pagar 2 euros por esto”, le dijo Borja, argumentando que su trabajo de publicidad al local valía más que el costo de la empanadilla.

Borja Escalona

De hecho, luego amenazó a la trabajadora de que les haría llegar una factura por unos 2.500 euros, que sería el costo de la supuesta promoción que le hizo en redes sociales al restaurante. Sin embargo, para la empleada la única forma de pago era con dinero.

La mujer afirmó que ella solo era una empleada y si él quería hablar de temas de publicidad debía hablar con su jefa. “Me estás amenaznado con una factura que luego voy a cagar yo”, le refutó la trabajadora.

Al final el hombre pagó y se marchó. El video de la discusión se hizo viral en redes sociales y a Borja le cayeron encima la punto de que cerraron su canal en Youtube, mientras el restaruante, A Tapa do Barril, dejó en un comunicado en su cuenta en Instagram, dirigido a sus clientes.

Borja Escalona

“Nuestra mayor promoción es la de nuestros clientes de toda la vida, los del barrio, los que llevan 50 años comprando y disfrutando de nuestras empanadillas. No hemos contratado a ningún youtuber o influencer, pero si algún día lo hiciésemos, habría una serie de valores que tendrían que primar en su contenido: respeto, educación y empatía“, se lee en el texto.

“No existe ningún documento, llamada o pago que ratifique dicho acuerdo. Por lo tanto, tras las diferentes difamaciones vertidas sobre nuestra empresa y trabajadores, nos vemos en la obligación de tomar medidas legales, siendo este nuestro último comunicado en relación a este asunto”, añadió.

También agradecieron a todos quienes los apoyaron en esta polémica.

Puede interesarte