Ingredientes:
– 28 g de gelatina sin sabor
– 200 ml de agua fría
– 400 g de leche evaporada
– 400 g de leche condensada
– 226 g de queso crema
Para la cobertura de fresa:
– 200 g de gelatina de fresa
– 1 litro de agua hirviendo
– 500 ml de agua fría
Preparación:
1. Unta con aceite un molde para bizcocho y resérvalo en el congelador.
2. Hidrata la gelatina sin sabor durante 5 minutos en los 200 ml de agua fría, y luego derrítela en el microondas durante 45 segundos.
3. En una licuadora forma un batido con el queso crema, la leche evaporada y la leche condensada.
4. Añade poco a poco, y con la licuadora en marcha, la gelatina diluida.
5. Vierte la mezcla en el molde reservado y refrigérala durante 2 horas o hasta que esté completamente cuajada.
6. Diluye la gelatina de fresa en 1 litro de agua hirviendo y 500 ml de agua fría. Déjala enfriar por completo.
7. Despega la gelatina de queso crema presionándola suavemente en los bordes, puedes ayudarte humedeciendo tus dedos con agua fría. Una vez que esté despegada, distribuye 2/3 de la gelatina de fresa sobre ésta. Verás como empieza a flotar.
8. Llévala a la nevera durante 20 minutos o hasta que la gelatina de fresa cuaje levemente, y luego cúbrela con el resto de la gelatina. Refrigérala durante 2 horas.
9. Para desmoldar, posa el molde durante 3 segundos en agua hirviendo y gírala sobre un plato. ¡Disfruta!
