Ingredientes:
– 300 g de leche condensada
– 350 ml de crema de leche (nata) con al menos 3 horas de refrigeración
– 2 cucharaditas de esencia de vainilla
– Colorantes naturales celeste, azul, morado, rosado y negro
– Brillantina comestible plateada
– Mostacillas comestibles plateadas para adornar
Preparación:
1. Bate la crema helada hasta que haya duplicado su volumen y esté de consistencia firme. Mézclala con la leche condensada y la esencia de vainilla de manera envolvente con la ayuda de una espátula.
2. Divide la mezcla en 5 partes, dejando 4 iguales y una de la mitad del resto de las porciones. Tiñe la porción más pequeña con el colorante negro y el resto con los colorantes azul, celeste, rosado y morado.
3. Distribuye alternadamente las diferentes mezclas en una fuente. Alisa su superficie con una espátula y luego revuélvela levemente con un palo de brocheta.
4. Espolvorea la mezcla de helado con un poco de brillantina plateada y llévalo al congelador por 6 horas. Adorna con mostacillas plateadas, ¡y disfruta!
