En 2015, en Canadá, Paul Wolscht, un mecánico de 46 años, dejó a su esposa tras 23 años de matrimonio y a sus siete hijos para iniciar una vida completamente distinta: comenzó a vivir como una niña de seis años bajo el nombre “Stetonknee Wolscht”.

Adoptó ropa, peinados y conductas infantiles, y asegura haber encontrado un sentido de pertenencia con una pareja mayor que lo trata como su “nieta”, afirmando que lo vive como una terapia contra sus pensamientos depresivos.

Mientras tanto, su esposa tuvo que enfrentar sola el impacto emocional y económico de la separación, al igual que sus hijos.

El caso se hizo viral y generó debate entre quienes lo ven como una expresión personal y quienes lo consideran algo extremo.
