Por Felipe Costa
18 mayo, 2021

En la península del Yucatán, una anciana jamás había tenido acceso a la educación formal, hasta que decidió superar sus propios límites. Aprendió a leer, escribir y realizar ejercicios de matemáticas. Todo un ejemplo.

La alegría de leer las primeras palabras o de aprender a realizar ejercicios matemáticos básicos, es para cualquier estudiante y profesor algo inolvidable. Hoy en día la alfabetización es un derecho humano, pero décadas atrás, aún habían muchas regiones en el mundo, y en especial en Latinoamérica, que no tenían las implementaciones necesarias para que toda su población tuviese acceso al menos a la educación primaria. Tal fue el caso de una abuelita en la ciudad de Muna, México, quien pese a su edad, no se rindió hasta aprobar su último examen de primaria.

Kirbey Herrera Chab

Por medio de una publicación en Facebook del profesor Kirbey Herrera Chab, una anciana de 71 años se volvió viral luego que se le enseñara rindiendo una prueba de matemáticas. Según las palabras del mismo maestro, se trataba del ultimo examen antes de ser graduada de la educación primaria, objetivo que tuvo en mente por años.

Sin dudarlo y en plena pandemia, la señora de 71 años decidió que ya era el momento de superarse y aprender a leer sin problemas. Un desafío que demostró al mundo y a ella misma que jamás es tarde para alcanzar nuevos retos.

Kirbey Herrera Chab

Como parte de un programa educativo del Instituto para la Educación de los Adultos en Yucatán, la abuelita participó junto a más personas que también buscaban superarse, ya sea aprendiendo a leer o terminando la escuela secundaria. A los estudiantes se les entregan todas las herramientas necesarias y se les enseña las distintas materias de cada curso sin necesidad de que pasen un año completo en cada grado.

“Nada tan grato como ver la alegría de la gente cuando empieza a leer y escribir, o termina su primaria y secundaria”, puso Herrera en sus redes sociales. La publicación tuvo gran aceptación por parte de la gente que vio en la abuelita la esperanza de que, la tercera edad, también tiene el derecho a soñar en grande.

Kirbey Herrera Chab

Puede que este no sea el final y la abuelita de Muna quiera ir más lejos, buscando terminar también la educación secundaria. Dicho objetivo tomará más tiempo, pero no hay dudas que esa llama del aprendizaje no se apagará pronto.

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