Por Felipe Costa
28 diciembre, 2020

Fiorenzo de 94 años se sentía triste por la soledad, así que llamó a la policía de Italia preguntando si por solo 10 minutos podía pasarse alguien a compartir el brindis navideño. Su llamada fue considerada como cualquier emergencia por lo que no dudaron en ir a acompañarlo.

La noche de Navidad, más allá de la trascendencia religiosa que implica, se ha transformado en una instancia a nivel mundial de poder compartir el tiempo en familia rodeados de nuestros seres queridos. No hay mejor noche nueva que aquella con la mesa llena, pero no solo de comida, sino de nuestras personas más cercanas. Sin embargo, hay quienes han debido pasar esta jornada de una manera distinta, alejados debido a la pandemia de COVID-19.

Arma dei Carabinieri

Fiorenzo, un anciano de 94 años que vive al norte de Italia ha tenido que sufrir las consecuencias del distanciamiento, viéndose apartado de toda su familia. Estaba por celebrar Navidad en su casa sin nadie, hasta que se le ocurrió llamar a la policía local.

Fiorenzo tenía claro su requerimiento poco usual, estaba solo y triste en casa pasando Navidad, no le faltaba nada, solo la compañía de una persona para hacer el brindis navideño.

Apoyo – Pixabay

Lo que podría haberse visto como un caso sin mucha importancia fue tomado como una emergencia igual que cualquier otra. Los oficiales se pusieron en los zapatos del anciano pensando en sus propios padres y en lo difícil que ha sido este 2020 para muchos. Quizás cuanto tiempo ha estado Fiorenzo solo este último tiempo, por lo que no dejarían que aquella noche se le amargara.

El hombre de 94 años solo pidió que alguien se pasara durante 10 minutos, que no tomaría mucho tiempo. Ante la solicitud, llegaron dos agentes de policía que sin problema alguno se sentaron en la mesa y brindaron mientras llamaban a la familia de Fiorenzo por videollamada para demostrarles lo bien acompañado que estaba.

Fiorenzo reconoció haberse conmovido mucho por el gesto de los policías a quienes les contó sobre su difícil año apartado de sus seres queridos.

Arma dei Carabinieri

Al día siguiente ambos policías volvieron a la casa del anciano para entregarle un último regalo navideño, la fotografía que se tomaron juntos aquella noche para que la conservara sabiendo que puede contar con la policía para cualquier cosa que necesite en el futuro.

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