Por Cristofer García
29 septiembre, 2022

Daniel sufrió mucho en la escuela por su condición e incluso no pudo hablar por 13 años. Sin embargo, la tecnología lo ayudó a poderse comunicar.

El prejuicio es de lo peor que puede sufrir un niño en sus años escolares, porque pueden frustrar su crecimiento. Daniel Clark siendo solo un niño fue calificado erróneamente como “severamente discapacitado intelectualmente“, solo por ser autista. Sin embargo, demostró tener muchas habilidades para los estudios.

Leah Rauch Clark, la madre de Daniel, relató la historia de su hijo a través de una publicación en la página Love What Matters, en la cual contó que desde pequeño su hijo ha atravesado dificultades, pero no han sido limitantes para él.

Leah Rauch Clark

“Durante más de 13 años, mi hijo Daniel no tuvo voz. Al tener problemas con el autismo y la apraxia, puede emitir sonidos pero no puede articular palabras claras. Sus habilidades motoras finas son tan limitadas que le resulta imposible escribir. No puede agarrar un bolígrafo o un lápiz con precisión”, detalló Leah.

“Hace cuatro años, cuando Daniel tenía 13 años, lo saqué de la escuela. La escuela pública nunca había hecho nada por él, y la escuela secundaria era una pesadilla. Una terapeuta del habla privada que había trabajado con Daniel durante años me dijo que podía leer muchas palabras y me animó a explorar la mecanografía“, añadió.

Pero intentar este método era un camino difícil, el cual tomaron de todos modos. Fue en ese proceso que Leah se dio cuenta del daño que la escuela le había causado a su hijo, al tener necesidades distinta que no eran atendidas. Con la mecanografía notó avances.

Leah Rauch Clark

“Se quedó en casa y todos los días intentábamos, tratamos de usar una cuadrícula, y luego un teclado QWERTY en su iPad, para comunicarnos de manera efectiva. Lo que quisiera, si escribía la palabra, lo conseguía. ¿Oreos? Escriba las cinco letras. ¿Paleta de hielo? Puedes hacerlo. ¿Macarrones? Escríbalo y haré dos cajas“, explicó.

De esta forma, el joven se vio obligado a comunicarse de alguna manera, teniendo mucho que decir para que lo entendieran. Todo esto era muy distinto a lo que la escuela opinaba de él y fue demostrando que, a su modo de expresarlo, era muy inteligente.

Unsplash (foto referencial)

“El niño que fue etiquetado como severamente discapacitado intelectualmente por nuestro distrito escolar recientemente obtuvo una A en álgebra 2, así como en todas las demás clases que ha tomado en su escuela en línea en Texas Connections Academy”, dijo su madre.

Ahora, Daniel está a solo un año de terminar la secundaria con las mejores notas y su mamá sabe el esfuerzo que esto costó. “Escribir sigue siendo difícil. Teclea con un solo dedo y requiere una gran concentración. Nada es justo en su vida. Tiene mucho qué decir y las palabras quedan bellamente elaboradas en su cerebro, pero expresarlas es un proceso laborioso“, contó.

Leah Rauch Clark

Es un gran avance tanto para él como para la familia, porque pasó la mayoría de su vida sin poder comunicarse. “Hace 17 años tampoco tenía idea de cuánto lucharía mi hijo, cómo el mundo lo pasaría por alto y subestimaría, cuán extremadamente injusta sería su vida“, expresó.

Leah Rauch Clark

Teniendo a su pequeño como ejemplo, Leah invita a las personas e instituciones a ser más inclusivas por los niños con autismo o alguna discapacidad. Ella trata de complacerlo en todo lo que pide a través de su teclado, pero los dulces horneados son sus favoritos.

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