Por Daniela Morano
11 junio, 2021

Gracias a la ayuda de todo el vecindario, esta familia decoró la calle como si fuese Navidad para que Brody, de 2 años, pueda celebrarla por última vez en compañía de sus seres más queridos.

Enterarse de que una persona cercana fue diagnosticada con cáncer no puede ser fácil. El diagnóstico es prácticamente una sentencia de muerte. Aún más doloroso y complejo es cuando esta terrible enfermedad afecta a niños, quienes apenas han tenido la oportunidad de ver el mundo con sus propios ojos y ya están a pasos de cerrarlos para siempre.

Hace ya algunos años, los padres de Brody Allen de 2 años se enteraron de que su hijo sufría de un extraño tipo de cáncer cerebral. En ese momento no sólo todo su mundo se desmoronó, también debieron pensar rápido en cómo procederían de ahí en adelante. Lo primero que pensaron fue que Brody no volvería a vivir una Navidad.

Decidieron entonces adelantar las celebraciones. Instalaron un pino en su casa y todas las decoraciones navideñas en su casa y luego todo el vecindario en Ohio, Estados Unidos, los siguió. “En su mente, es Navidad”, dijo McKenzie Allen, de 21 años en ese entonces, su hermana. “Se despertó un día y estaba el árbol navideño. No sabe que no es Navidad. Sólo lo está disfrutando”, le dijo al New York Times.

The New York Times

El tipo de cáncer que afectó a Brody le quitó su energía, y la movilidad en sus brazos y pierna izquierda. Le gustaba salir en su pequeña carreta roja, donde lo cubrían con una frazada para evitar que se enfriara. Sus hermanos lo paseaban por el vecindario.

Ahí mismo vio un mono de nieve, una Minnie y Mickey Mouse inflables, todos instalados para aparentar que era Navidad y Brody pudiera disfrutarlo como si fuera real.

“Le ofrecí a la señora Allen pañales de entrenamiento que mi nieto ya no utilizaría para su hijo, pero me dijo que no lo entrenarían para aprender a utilizar el inodoro pues tiene cáncer. Nos rompió el corazón. Así que le dije a mi esposo que debíamos ayudarlos a decorar”, contó la señora Elliot sobre su encuentro con la mamá de Brody.

The New York Times

La familia Allen supo que algo no andaba bien cuando el pequeño Brody se quejó de sentir mareos en mayo del 2018. Un médico les dijo que quizás era una infección en su oído, pero cuando fueron al Hospital de Niños de Cincinnati y le realizaron más exámenes, les fue informado que Brody tenía 4 tumores embrionarios con los cuales había nacido.

“Uno en su columna, y los otros en su cerebro. Es un caso muy raro. No responde muy bien a ningún tipo de tratamiento”, dijo McKenzie.

Su papá dijo que el tumor estuvo ahí desde que nació “pero no teníamos idea. Siempre estuvo ahí, es parte de quien es”.

El hospital cubrió parte de los gastos de la quimioterapia, pero esta no ha sido efectiva y uno de los tumores creció un 30% más, lo que creó un quinto tumor en su cerebro. La radiación no era una opción pues Brody era demasiado pequeño.

“Sólo le ocasionaría dolor”, dijo Allen.

The New York Times

Como esta era una batalla perdida, decidieron hacer todo lo posible porque sus últimos meses de vida fueran los más felices. Como no venden mucha decoración navideña en septiembre, su familia abrió una página de Facebook llamada Team Brody pidiéndole ayuda a sus vecinos.

Su papá dijo que estaba dispuesto a comprarles las decoraciones, pero resulta que todos querían donarlas.

“Mi vecino, quien sólo habla en español, sacó todas sus decoraciones y decoró su entrada y puso luces”, dijo la señora Elliot.

The New York Times

Cuando Brody lo vio no lo creía. Estaba muy contento y recibió más de 25 tarjetas navideñas por parte de la comunidad.

The New York Times

“Todos quieren ser parte de esto. Es emotivo porque sabemos que será su última Navidad”, dijo su mamá. “Es doloroso pero amo ver la felicidad en sus ojos. Lo hicimos para hacerlo feliz”.

Puede interesarte