Por Luis Lizama
10 agosto, 2021

Tiene 23 años y hace algún tiempo sufrió un accidente que lo dejó en silla de ruedas por un tiempo. A raíz de su experiencia, llegó a crear la marca SafariSeat, para ir en ayuda de los menos afortunados.

SafariSeat es una empresa sin fines de lucro, diseñada para ir en ayuda de los más necesitados de África. En concreto, se trata de una silla de ruedas todo terreno y de bajo costo. “Es fácil de reparar y se puede fabricar con herramientas básicas, utilizando materiales y componentes disponibles localmente”, detalla la compañía en su sitio web.

Todo comenzó por obra de Janna Deeble, un joven de 23 años con una historia de inspiración, donde una trágica experiencia lo llevó a ayudar personas. 

El muchacho ahora fabrica sillas de ruedas reciclando bicicletas, para ayudar a discapacitados de África y sin acceso a oportunidades.

@SafariSeat

Esta nueva silla de ruedas puede ser ensamblada con facilidad, con una suspensión adaptada que facilita el desplazamiento en terrenos complejos.

En muchos lugares de África, sobre todo en los rurales, las sillas tradicionales no cumplen bien su función o acaban destruidas.

@SafariSeat

Janna sufrió un accidente hace algunos años, que lo dejó inmovilizado y en silla de ruedas por unos cuantos meses.

A raíz de aquella experiencia, pudo reflexionar y ponerse en los zapatos de quienes sufren esto cada día. 

“Solo en Kenia, más de 500.000 personas tienen problemas de movilidad, y otros 10 millones en África subsahariana. El 90% de estas personas no pueden permitirse comprar sillas de ruedas existentes. De los adultos, el 60% no trabaja y de los niños, el 55% no termina la escuela primaria. Además, las sillas de ruedas existentes no son adecuadas para el terreno local, se rompen fácilmente y son difíciles de reparar”.

–destaca en su sitio web–

@SafariSeat

Decidió hacer algo.

Se sintió realmente tocado por la experiencia de la discapacidad física, incluso después de sanar su cuerpo y dejar la silla. 

Todo tomaba más relevancia e intensidad cuando pensaba en las personas de sitios rurales en África, donde el acceso a una buena silla y terreno es todavía más complejo.

@SafariSeat

Así fue que nació SafariSeat, a través de planos e instrucciones, con materiales de fácil acceso y disponibles en cualquier lugar del mundo.

Además, en caso de necesitar reparación, pueden acceder a ella con poco dinero.

Acá un video sobre esta noble iniciativa:

Como si fuera poco, este reciclaje que hace la compañía, ayuda al planeta y cuida el medio ambiente, considerando que este medio de transporte habitualmente acaba en la basura.

“SafariSeat es una silla de ruedas todo terreno revolucionaria y de bajo costo. Es fácil de reparar y se puede fabricar con herramientas básicas, utilizando materiales y componentes disponibles localmente. Safariseat brinda a las personas independencia, desbloqueando el acceso a la educación, el empleo y una vida más allá de los confines de su propio hogar”.

–destaca SafariSeat en su web–

Sin dudas que se trata de una iniciativa solidaria y para aplaudir de pie.

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