Por Mariana Meza
19 enero, 2021

Luis Ángel Vargas Peña vive en el Meta, Villavicencio, Colombia, una localidad rural apartada. Fue uno de los tres estudiantes en obtener el puntaje máximo en las pruebas Saber 11, una evaluación para nivelar la educación media.

Historias como estas vale la pena contar. Y es que Luis Ángel Vargas Peña, un niño colombiano de 16 años que vive en el campo, fue uno de los tres estudiantes que obtuvieron puntaje perfecto en las pruebas Saber 11 –una evaluación del nivel de educación media– realizadas el pasado 2020 por el “Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación”, también conocido como Icfes.

Icfes

El logro de este joven se hace más llamativo aún por las condiciones de estudio que tiene. Es oriundo de Villavicencio, específicamente de el Meta, un lugar más bien campestre que está rodeado de cerros y llanuras y donde la conexión a internet es muy baja.

Hasta hace poco vivía con su madre en la vereda Los Alpes de Cumaral, en la localidad de Meta, hasta que se vio obligado a tener que vivir en la casa de sus abuelos y su tío –en la vereda Las Leonas de Puerto López–  por todas las dificultades que tenía para llegar a su lugar de estudio, entre las que se cuenta tener que cruzar un río cada vez que se dirigía a la Institución Educativa Yaaliakeisy, según contó su prima Laura Vargas a El Tiempo.

elcolombiano

Luis es hijo único y solo vive con su madre porque su padre murió hace cuatro años, razón por la que ha tenido que mezclar sus estudios con el trabajo de campo. Aún así demostró ser un genio.

El instituto donde el estudiante se graduó de bachiller está en el kilómetro 76 de una vía que une Puerto López con Puerto Gaitán, en el pueblo indígena de Achagua. Según contó Wilson Vera –coordinador del recinto– al medio colombiano, el año pasado terminaron sus estudios con 670 jóvenes, de los cuales el 40% son indígenas. Del total, 44 tuvieron un puntaje medio bajo, a excepción de Luis.

Otra cosa que llama la atención en la historia de Luis es que hubo un tiempo en el que se volvió adicto a un juego llamado “Free fire” que tenía instalado en su celular, según le comentó la abuela del joven al coordinador. Pese a eso, logró enfocar su atención en los estudios y obtuvo el puntaje máximo en las pruebas Saber 11.

“Desde la década de los ochenta no teníamos un reconocimiento de ese tipo, cuando un estudiante de este municipio obtuvo el tercer lugar en las pruebas del Estado”, dijo el alcalde de Puerto López, Carlos Julio Gutiérrez a El Tiempo, y agregó que el gobierno departamental va a ofrecerle un apoyo para que continúe sus estudios universitarios y nosotros queremos que la familia tenga una vivienda propia, con los programas sociales de Puerto López”, finalizó. 

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