Ejerce su profesión en el estado de Chiapas, ganándose el reconocimiento de la comunidad al dedicar gran parte de sus días a ayudar a las personas afectadas por este virus.

Durante la pandemia del COVID-19 se ha sabido de muchas personas que han dejado toda su integridad y su alma para combatir esta grave y peligrosa enfermedad que está azotando a todo el mundo. Y en México, país latinoamericano que hoy cuenta con más de 238 mil casos de personas contagiadas y más de 29 mil víctimas fatales, los trabajadores de la salud, al igual que en otros muchos países, no se han quedado atrás. Son ellos la primera línea contra el coronavirus, y con los difíciles momentos que viven los mexicanos, su trabajo es de lo más valioso.

Imagen de referencia | Associated Press

Y es en este contexto, que un médico del estado de Chiapas, llamado Oswaldo López Herrera, ha decidido dar más de sí que lo que debería dar por contrato. Y es que desde hace 14 años se ha desempeñado en una clínica rural del IMSS-Bienestar, que se encuentra en la comunidad Ejido Nueva Victoria, en el municipio de Huehuetán (muy cerca de la frontera con Guatemala), y ahora está dedicando el tiempo extra de sus días para ayudar a las personas que hoy se encuentran contagiadas con COVID-19.

Imagen de referencia | Secretaría de Salud de Hidalgo

Con su loable labor ha ayudado en la recuperación de cientos de pacientes hasta ahora. Realizando sus atenciones tanto en la clínica rural, como también en su consultorio privado y a domicilio en caso de quienes se encuentren en estado más grave debido al coronavirus. Esfuerzo suyo al que también se le suma los programas de prevención de la salud que lleva a cabo para la comunidad. Por cada atención que realiza, cobra poco más de 4 dólares estadounidenses, convirtiéndose así en una opción económica y confiable para los vecinos del sector.

Noticieros Televisa

Su ejemplar trabajo fue dado a conocer luego que las cámaras de Noticieros Televisa llegaran a donde atiende, justo en el momento en el que se encontraba tratando a un hombre de 52 años con diabetes, quien tras no creer en un principio en la enfermedad, hoy se encuentra bajo su contagio hace más de 25 días, sin poderse recuperar completamente, tras una una coagulación intravascular diseminada e incluso un preinfarto. Nuestro médico protagonista de esta historia, le llama cariñosamente como “Güichito” y le explica que ya está fuera de peligro tras haber pasado por lo peor.

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