Por Camilo Morales
15 November, 2022

Nash Johnson sabía que no le darían el puesto en el restaurante Drake’s, pero aprovechó un vacío legal para postular igual. Desde el restaurante quedaron tan sorprendidos con su actitud que decidieron regalarle la consola, junto con una camiseta.

Desde que comenzaron a existir, las consolas de videojuegos han sido el sueño de cualquier niño y adolescente. Eso genera una ansiedad tal en ellos que buscan hacer lo que sea para conseguir una, ya que en general son cada vez más costosas.

Sin embargo, hay chicos que llegan a un extremo y se aventuran en una odisea como la que protagonizó Nash Johnson, un niño de 8 años de Kentucky, Estados Unidos, que causó revuelo en su país.

WCNC

Según información de Today, este muchacho soñaba con tener una Xbox Serie S, la nueva consola lanzada por Microsoft hace un tiempo. Pero a diferencia de otros niños, que le piden a sus padres que se las regalen para su cumpleaños o Navidad, Nash sabía que era muy cara y que tenía que conseguirla con el sudor de su frente.

Así fue que no dudó ni un segundo en intentar conseguir un trabajo para poder comprarse una. Nash se metió a la computadora y sin que sus padres supieran llenó una solicitud para postular a un puesto de lavaplatos en un restaurante. “Soy muy bueno lavando los platos“, aseguró.

WCNC

Obviamente, como este chico es muy astuto, sabía que cuando enviara la solicitud había una probabilidad que no lo aceptarían, ya que es menor de edad y no es legal el trabajo infantil.

Según el reglamento del restaurante, llamado Drake’s, quienes postulen deben tener al menos 16 años. Nash escribió que era su primer trabajo y que tenía menos de 18 años. “No me preguntaron mi edad real ni me preguntaron cuándo nací”, contó.

WCNC

Con la ayuda de ese pequeño vacío legal, la postulación de Nash pasó a una segunda etapa. Pero fue ahí que se dieron cuenta que se trataba de un niño de 8 años, así que no podían contratarlo.

Este niño no tiene miedo al fracaso. Es un emprendedor“, dijo su madre, Belinda Johnson, quien contó que le enseña a Nash sobre educación financiera y le paga 5 dólares a la semana por hacer las teareas del hogar.

WCNC

El chico no consiguió el trabajo con el que pensaba comprarse una Xbox, que cuesta 300 dólares. Aún así, desde el restaurante quedaron tan sorprendidos con la actitud de Nash que le regalaron una camiseta oficial del negocio y una Xbox.

Nash no lo podía creer. “Estaba impactado, muy impactado“, contó. Pero aunque estaba feliz por tener finalmente la consola en su poder, había algo que le faltaba. “Ojalá tuviera el trabajo y la Xbox. Tengo la Xbox, pero desearía tener el trabajo“, cerró.