Por Cristofer García
26 septiembre, 2022

“Empecé a llorar. Yo estaba como, ‘¿Hablas en serio?’ Luego les pregunté si se quedaron sin gente a quien preguntar’. Es sin duda la cosa más genial que me ha pasado”, recordó Carly Miller, quien cuidó al pequeño Conrad durante su estadía en Cuidados Intensivos.

Hay momentos y personas que pueden marcar a alguien de por vida. Cuando se trata de aquellos que ofrecen una mano amiga en momentos de dificultad y se cuenta con su apoyo en las situaciones más duras, de seguro ellos estarán en un lugar muy especial del corazón de los agradecidos.

Quienes reciben este espaldarazo buscarán la forma de agradecer a quien se haya tomado la molestia de dedicarles tiempo cuando más lo necesitaban. Eso lo entienden muy bien Austyn Evans y su esposo Branden Williams, quienes tuvieron que lidiar con los problemas de salud de su bebé al nacer.

Austyn Evans

De hecho, el pequeño Conrad tuvo que venir al mundo de forma prematura porque su corazón empezaba a dejar de latir. En todo ese proceso necesitaron del buen trabajo de los médicos y de una enfermera en especial, Carly Miller, quien cuidó a pequeño durante los 6 meses que estuvo internado en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatales (UCIN), en el Texas Children’s Hospital en Houston, Estados Unidos.

Carly fue instantáneamente carismática y divertida. No dejaba de hablar de lo lindo que era Conrad. La forma en que le hablaba cuando le hacía los signos vitales o le sacaba sangre, le hablaba constantemente con esa vocecita de mamá realmente linda y trataba de ser lo más reconfortante posible a pesar de que estaba extremadamente sedado”, contó ”, Evans, de 28 años, en conversación con Today.

Austyn Evans

Fue un proceso duro para el bebé, por lo cual la enfermera trató de hacerlo lo mejor posible para que el recién nacido lograra superarlo. “Fue bastante crítico para Conrad. No estábamos realmente seguros de la dirección que tomaría. Pasé mucho tiempo con los padres al lado de la cama”, contó la enfermera de 27 años.

El niño presentaba problemas renales y dificultades respiratorias lo suficientemente graves para que necesitara respirar a través de un ventilador. En todo ese tiempo Carly se volvió más cercana a la familia, al punto que los padres quisieron tener un gesto para agradecerles cuando su hijo se recuperó: le pidieron que fuera la madrina del bebé. Ella aceptó.

“Mantuvimos todo lo más profesional posible en la UCIN, pero solo las conversaciones que tuvimos sentados en su habitación del hospital o las victorias que celebramos y lloramos juntos fueron realmente importantes para mí. Pensar en dejar ese lugar y no tener que volver a ver a Carly nunca más fue desgarrador”, expresó Evans.

Austyn Evans

Mientras que la enfermera también sintió ese mismo apego hacia la familia. “Empecé a llorar. Yo estaba como, ‘¿Hablas en serio?’ Luego les pregunté si se quedóaaron sin gente a quien preguntar’. Es sin duda la cosa más genial que me ha pasado“, recordó Carly.

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