Por Felipe Costa
11 diciembre, 2020

Las cartas llegaban por error a su casa y no sabían por qué. Al abrirlas se trataba de niños que pedían comida y abrigo, incluso pañales para sus hermanitos. La pareja decidió responder a las cartas además de las peticiones y hoy tienen conformada una organización sin fines de lucro.

Quien no recuerda haber escrito una carta a Santa Claus pidiendo sus regalos y con esmero haber tenido en la cabeza durante todo diciembre que ojalá no se le olvidase leerla. Era la gran magia de Navidad al despertarse una mañana del día 25 y descubrir bajo el árbol aquel presente que tanto uno soñaba. Pues para algunos niños la Navidad fue aún más mágica al enterarse que además les habían respondido a sus peticiones.

Facebook Jim Glaub y Dylan Parker

Jim Glaub y Dylan Parker son una pareja neoyorkina que recientemente reveló un gran secreto. Han sido los responsables de responder más de 2000 cartas dirigidas a Santa Claus que por error han llegado a su casa, según revelaron a la BBC radio 4. Lo más increíble es que no eran peticiones de juguetes, sino de comida y artículos básicos.

La primera vez que llegaron un par de cartas fue en 2010. Se habían mudado al apartamento advertidos por el antiguo dueño de que a veces llegaban un par de ellas por equivocación, aunque jamás imaginaron que serían tantas.

Miracle on 22nd street

Atónitos por la cantidad, decidieron abrir una y ver qué era lo que pedían los niños. Para sorpresa de la pareja, en mayoría pedían comida, abrigos, frazadas y artículos básicos, dejando a los dos neoyorkinos con el corazón en la mano.

Fue tanta la emoción que se vieron obligados a hacer algo, no podían quedarse de brazos cruzados dejando que estos niños recibieran una Navidad poco cálida y es que se trataba de una urgencia, más allá de ser Navidad, no estaban pidiendo juguetes sino algo con que sobrevivir.

Google Street

Jim y Dylan se contactaron con sus amistades por redes sociales para conseguir dinero y hacer llegar lo que necesitaban los niños a sus hogares como un regalo de Santa Claus. Hoy, lo que comenzó como una iniciativa única, se ha transformado en un proyecto año a año y desean incluso expandirlo hacia el Reino Unido, donde vivieron por 2 años.

Solo en 2010 contestaron unas 400 cartas, la pareja incluso dice que se llegaron a pelear con el cartero porque creía que era una broma, tantas cartas y ya no cabían en el buzón.

Miracle on 22nd street

Los niños pedían de todo en las cartas, desde pañales para sus hermanitos hasta un techo para vivir ya que habían perdido a sus madres.

Alex Perz, Unsplash (referencial)

Hoy Jim y Dylan se mudaron de aquel apartamento pero consiguieron que el nuevo inquilino los apoyara con la misión de las cartas en caso de que llegasen, cosa que aún sucede. Decidieron finalmente establecer una organización sin fines de lucros llamada “Milagro en la calle 22”, encargada de dar respuesta a aquellos niños necesitados que piden ayuda.

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