Lo que comenzó como un viaje para visitar a sus padres en Corea terminó cambiando la vida de Brian. Mientras caminaba por la calle, vio a varias personas reunidas mirando a un gatito recién nacido abandonado.


Aunque se hospedaba en un hotel donde no aceptaban mascotas y además era alérgico a los gatos, decidió guardarlo en su bolsillo y llevarlo con él. Lo llamó Sunshine. Un veterinario le dijo que tenía apenas un 5% de probabilidades de sobrevivir, pero Brian compró fórmula y aprendió a cuidarlo viendo tutoriales en YouTube.

Su instinto lo hizo volver al lugar donde lo encontró y descubrió a otra gatita, a la que rescató y llamó Moonlight. Según contó, la pequeña siempre se mantenía junto a su hermano para darle calor.
Brian tenía planes de viajar a Japón, Hong Kong y Vietnam, entre otros, pero canceló todas sus reservas y se quedó en Corea cuidando a ambos. Finalmente los adoptó y los llevó a su hogar en Los Ángeles, donde crecieron sanos. Luego sumó a Sunset, otra gatita rescatada. Hoy asegura que, más que elegirlos él, fueron ellos quienes lo eligieron a él ❤️😻.
