Por Valeria Urra
3 octubre, 2022

Fue su peluquera quien le advirtió sobre un extraño lunar en su cuello, por lo que lo instó a revisarse. Dos médicos le restaron importancia y fue recién el tercero quien le informó que tenía cáncer terminal y solo le quedaban 6 meses de vida.

Nicholas Smithson es un hombre de 38 años que, como en cualquier otra ocasión, se dirigía a la peluquería para realizarse un corte de cabello, pero en el lugar recibió más que eso. La peluquera se disponía a atenderlo, cuando notó un extraño lunar en su cuello, por lo que lo instó a que fuera a revisárselo.

Algo asustado, fue al médico, pero ellos le restaron importancia y le dijeron que no había “nada de qué preocuparse”. Once días después fue con otro médico tras notar que el lunar había duplicado su tamaño, pero nuevamente lo ignoraron.

Daily Mail

Así que decidió ir con un especialista en piel, quien le tomó una biopsia y días más tarde le dio la mala noticia: tenía un melanoma nodular, un tipo de cáncer que, en su caso, ya se había extendido hasta los ganglios linfáticos.

“Recuerdo que miré a mi pareja y le dije: ‘Me voy a morir, esto me va a matar’. Fuimos a mi casa y nos quedamos mirando la pared en blanco y llorando”, contó Smithson a Daily Mail. Tras la noticia, le hicieron una disección bilateral del cuello en una operación que duró diez horas.

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Pero once días más tarde, le creció otro lunar detrás de la oreja. Tras varios exámenes, lograron ver que su cuerpo estaba “plagado de cáncer” y que ya no había cura para ello. Le dieron, como máximo, seis meses de vida.

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