Por Josefa Velasco
5 junio, 2020

Con tantas horas para pensar, se dio cuenta de su talento por este arte ancestral.

Durante estos últimos meses hemos tenido que inventar diferentes hobbies durante el confinamiento para pasar el tiempo, para despejar la mente o incluso para reinventarnos y lograr generar un aporte económico emprendiendo en estos tiempos difíciles. Y con esto, más de alguno ha logrado encontrar un don que tenía escondido por algún lado.

Este es el caso de Rafael, un joven que vive en Sevilla, España, quien estas últimas semanas ha sido popular en su cuenta personal de Twitter por su talento con el bordado. 

Y es que es ahí donde muestra sus manualidades y los vende. Cada día se va sumando más gente que quiere  tener en sus manos el trabajo de este español.

@rafagaarc

El bordado que Rafael hace es el clásico que nuestras abuelas nos hacían con un aro de madera. Pero como es un trabajo que hacían nuestros ancestros, pocos de las nuevas generaciones saben hacerlo.

@rafagaarc

Lo que busca Rafael en comparación a otros bordados es que su trabajo y sello sea único. Juega con la creatividad y la imaginación para lograr un producto inigualable. 

Él tiene diseños para vender y también realiza a pedido, a veces el comprador quiere algo especial y Rafael lo hace a gusto del consumidor: Dos bordados que se complementen entre sí, el diseño de una canción para enviársela a esa persona tan especial, incluso parches para tapar  los hoyos que se forman en la ropa o de decoración para mochilas.

@rafagaarc
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Pero esta popularidad que Rafael ha logrado con su trabajo y difusión en redes sociales, también lo ha llevado a pasar malos ratos, ya que a través de su cuenta de Twitter una persona se adjudicó el trabajo de este español como si fuera suyo. Por supuesto, el artista no lo dejó pasar y respondió a él haciendo un llamado a sus seguidores para denunciarlo: “Podeis denunciar este Tweet? Se ha apropiado de algo que me costó mucho hacer” señaló a través de su cuenta.

@rafagaarc

El bordado es un arte que tiene origen en la Edad Antigua por la civilización bizantina, el cual a través de las Cruzadas llegó a Occidente. Al comienzo este arte se realizaba en  oro o  plata, pero al pasar los años, ya en la Edad Moderna se comenzó a usar el hilo para bordar encima de chalecos de seda y tapados para los caballeros con una clase socioeconómica alta. 

Sin embargo, disminuye la popularidad del bordado a mano en el siglo  XVIII ya que es reemplazado por la fabricación a máquina a comienzos del siglo XIX.

Y tú ¿descubriste tu talento?

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