Por Catalina Maldonado
28 octubre, 2021

Su hija padece de un extraño síndrome y Eliza, la madre, pide a la sociedad más sensibilidad para los niños especiales y menos discriminación por la apariencia física. Una situación que ha tenido que enfrentar junto a su pequeña desde que nació.

Una madre dio un relato sincero sobre su experiencia con la maternidad, todo luego de sufrir el rechazo, la discriminación y el desencuentro al momento que nació su hija. Para ella, era el momento más feliz de su vida, para otros, fue una sorpresa “poco agradable”. 

Eliza J., es madre de una niña con un síndrome poco común, quien decidió hablar por ella y por todas las madres que han estado en la soledad de la maternidad cuando no es “perfecta” y que persigue a miles de mujeres actualmente.

Love What Matters

En entrevista con Love What Matters, Eliza contó que siempre quiso quedar embarazada, un sueño que compartía con su esposo. Por eso, tiempo después logró concebir a su bebé y vivir un embarazo pleno y lleno de alegría.

De hecho, durante la espera, todos ansiaban la llegada de la niña, a quien llamarían Bella y donde todos hablaban de los rasgos físicos que heredaría el bebé, por ejemplo a quien se podría parecer. Una situación que de un momento a otro, cambió por completo. 

Love What Matters

Un mes antes de la fecha programada, Eliza rompió bolsa y eso le preocupó porque aún no tenía las cosas listas, pero decidió ir al hospital de todos modos. Ya durante el parto, comienzan a ocurrir hechos extraños y notó que los médicos hablaban mucho. 

Tomó 12 horas de trabajo hasta que Bella finalmente llegó al mundo. Al verla por primera vez, notó que la oreja de su hija estaba doblada y que era muy pequeña, pero pensó que era normal, ya que había escuchado que los niños nacen “arrugados”.

Love What Matters

Incluso, sin ver a su hija, ya estaba emocionada por su llegada, pero las miradas a su alrededor no decían lo mismo. La mujer no recibió felicitaciones, ni si quiera de su esposo, quien parecía asustado. 

Rápidamente, varios profesionales entraron a ver a su hija y nadie le decía nada, todo hasta que decidieron llevarla a cuidados especiales. Fue en ese momento que Eliza pidió ver a su bebé y se derrumbó de emoción: a pesar de que había notado que era diferente, ella solo quería ofrecerle amor y cuidados. 

Finalmente, y luego de varios procedimientos médicos, la pequeña Bella fue diagnosticada con el síndrome de Treacher Collins, una afección hereditaria que impide el desarrollo de algunos huesos y tejidos de la cara, lo que obliga a los pacientes a someterse a una cirugía a una edad temprana.

Love What Matters

A pesar de que tanto Eliza como su esposo, hacen un esfuerzo diario por ofrecerle la mejor vida a su hija, la madre pide a la sociedad en general que se tenga más sensibilidad, tanto para los padres como para los niños especiales. Ella asegura que con la ayuda de las personas, la vida se vuelve mucho más fácil.

Puede interesarte