En 2017, en Alabama, EE.UU., Brittany Diggs fue secuestrada a punta de violentas amenazadas por Manuel Ali Towns, quien la obligó a subir al auto y luego la llevó a distintos cajeros automáticos para retirar dinero con su tarjeta.

Todo cambió cuando, ya dentro del maletero, la joven logró activar la palanca de emergencia y escapar justo cuando el vehículo salía de una gasolinera, un momento que quedó registrado en cámaras de seguridad.

Gracias a su rápida reacción, logró ponerse a salvo y el agresor fue detenido. Un año después, en 2018, Towns fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
