Desde la amargura hasta la euforia.
Cuando comenzamos una nueva relación, gran parte de lo lindo son los nervios, pero ellos también pueden ser traicioneros. Uno de los momentos cuando más se expresan es al mandar “el primer mensaje”, sí, porque tu cuerpo pasa por etapas de angustia y desesperación inigualables. Esperar que tu nueva conquista te conteste algún mensaje, sea por cualquier medio, es de las peores sensaciones de empezar algo nuevo.
Si te sientes identificada, acá te dejamos las 9 etapas por las que pasas mientras aguardas por su respuesta:
1. Pánico
Al segundo de haber mandado el mensaje comienzas a tiritar y arrepentir, pero ya está hecho y tú tomaste las riendas del asunto… Sin embargo, te mueres de miedo.
2. ¡Confirmación de lectura!
Listo, leyó el mensaje. Se te acelera el corazón, no hay vuelta atrás.
3. La mente se echa a volar
“Ooobvio que contestará, ¿por qué no lo haría? Y si cree que soy una lunática… ¡agh! Ah no, obvio que sí responde”.
4. Vigilancia
No te suena ninguna alarma pero tú revisas el teléfono cada dos minutos…”¿y si perdí la señal?, ¿si se cayó el wifi?”
5. Odio hacia las falsas alarmas
¡Ring! Te habla tu mamá… ¡ring! Te habla una amiga… “¡Váyanse todos a volar!”
6. Alerta roja
Él no contesta… “¿le pasará algo?” Oh oh… la angustia de apodera de ti.
7. Aceptación
Ya, bueno, no va a responder… como sea… “No estoy hecha para hacer amada”. Y así la angustia se torna tristeza.
8. ¡¡¡Por fin!!!
¡ES ÉL! Con un simple y preciso “¿bien y tú?
9. Y angustia otra vez
Después de leer el mensaje mil veces vuelve el terror: pensar una respuesta.
¿Te ha pasado?