Por Francesca Cassinelli
12 septiembre, 2016

A veces es mejor “dejar ir” a las personas cuya influencia es tóxica o negativa para ti.

Piensa en tu mejor amiga. Sí, esa que te ha acompañado en las buenas y en las malas. Que sabe casi todos tus secretos, a la que le dices que quieres “tomar un café”, y sabe que en realidad quieres contarle algo. Esa “comadre” que es como tu hermana y que conoce a prácticamente toda tu familia.

Una suele tener muchas “mejores amigas” durante su vida, las que van cambiando, pero hay algunas que siempre tienen un “trono” entre tus amistades.

Como con otro tipo de relaciones, es difícil determinar qué hace que las amistades sean consistentes. Pero a veces hay que analizar un poco y dejar de sentir culpa por querer “dejar ir” a alguien que realmente nos hace mal.

Ojalá no estés en esa situación, pero si estás dudando, a continuación puedes ver 11 razones que podrían ayudarte a clarificar si es momento de decir adiós.

1. Cuando lo único que tienen en común es parte del pasado

Quizás se conocieron durante algún viaje, o incluso en la secundaria, y lo único que tienen para comentar son recuerdos del ayer.

Está bien para una amiga con la que te juntas ocasionalmente, pero una “mejor amiga” tiene que estar en tu presente.

2. Cuando claramente está más celosa de tu éxito que feliz por ti

La sana competencia es buena, nos ayuda a avanzar. Pero si una de las personas más cercanas en tu vida está enojada porque lograste algo que ella no, es bueno comenzar a analizar las cosas.

3. Cuando esas quejas e insultos dejaron de ser chistes y comenzaron a ser peleas

Si todo comenzó con un par de insultos en broma, pero terminó con ataques reales, quizás sea bueno poner atención.

Está bien que si ves a alguien durante muchos años, conozcas sus defectos. Pero eso no significa comenzar a pelear o a discutir cada 10 minutos.

4. Cuando tú eres la única que está “haciendo el esfuerzo”

Es desagradable pensar que una es la única que llama para reunirse o la única que propone planes. La amistad debería ser desde ambas partas, ¡especialmente si es alguien a quien consideras tu mejor amiga!

5. Cuando ya no te respetan

Esto va para ambos lados, tampoco deberías ser “mejor amiga” de alguien a quien no respetas. Poner caras lindas o intentar obviar la verdad no ayudará, simplemente no funciona.

6. Cuando critican para herirte, no para mejorar

Una amiga debería poder hacer una crítica constructiva, pero no intentar destruir.

7. Cuando te sientes obligada a verla, no entusiasmada

Está bien tener amistades que te obligas a ver, porque a veces -admitámoslo- cuesta reunir el tiempo y el ánimo para cuidar la vida y las personas a fuera de tu sillón.

Pero tu mejor amiga no entra en esta categoría. Deberías poder confiar en ella y no necesitar excusas para no verla.

8. Cuando te juzgan por tus decisiones en lugar de conversar contigo

La idea, nuevamente, es ayudarte a mejorar y aprender de tus errores. Todos los cometemos, y siempre habrá gente juzgando. Pero si tu mejor amiga es quien juzga, quizás deberías evaluar a quién otorgas ese título.

9. Cuando te hace sentir que eres una de sus últimas prioridades

No. No, no, no.

10. Cuando te acusan de cambiar (en una forma negativa)

Hay amistades que uno arrastra por años y -por supuesto- te vieron cambiar. Pero eso no debería ser causa de culpas ni de peleas, es un proceso normal.

Si alguien quiere que te quedes estática porque así le es más “fácil”, entonces eso debería ser problema de ella y no tuyo.

11. Cuando te comienzas a preguntar por qué son amigas

Si esta pregunta se instaló en tu cabeza, es por algo.

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