Por Simona Villela
21 noviembre, 2017

Los padres tomaron la inédita decisión a raíz de sus propias experiencias.

Con tan sólo 8 meses de edad está cambiando la forma de tratar el tema del género. Un tema que hace tres décadas parecía representar un detalle obvio, casi inherente al nacimiento, sin embargo hoy éste es blanco de severos debates a nivel mundial debido a la contraposición de opiniones que éste provoca.

Se trata de Searyl Atli, un bebé de 8 meses, originario de Canadá, quien a raíz de la decisión tomada por sus padres se convirtió recientemente en el primer menor que no posee género en sus documentos. Este es el primer caso que se registra en el mundo, por lo que ya suma un centenar de críticas.

AP
Kori Doty

La iniciativa surge a raíz de la experiencia de su propia madre, Kori Doty, quien no se identifica con un género en género en específico, por lo que desde ahora en adelante instará a que su hijo sea quien decida su propio género. En lugar de detallar “femenino” o “masculino”, el bebé posee la letra “U” en su certificado de nacimiento el cual responde al concepto de género no asignado.

“Estoy criando a Searyl para que cuando tenga consciencia de sí mismo sea él quien me diga quién es realmente. Intento darle todo el amor y apoyo para que crezca como una persona íntegra, la cual pueda desarrollarse sin restricción y que pueda salir de la caja como una niña o como un niño”. 

Kori Doty

Doty, quien se desempeña como educadora, manifiesta que la asignación de género sólo delimita la vida de los niños, quienes deben actuar dependiendo del concepto que yace en sus certificados de nacimiento. Esto bien lo sabe Doty, quien durante toda su vida ha debido luchar contra los estereotipos que surgen de la asignación de género entregada en su primer día de vida.

“Cuando nací los doctores miraron mis genitales y asumieron quién era. Esas asignaciones me han perseguido toda mi vida, ya que éstas eran incorrectas. He tenido que hacer grandes cambios desde aquel concepto”.

Searyl Atli
Searyl Atli

Inicialmente, su petición se le fue denegada. Las autoridades locales consignaron los daños que un género no asignado podría traer en su vida, sin embargo Doty llevó a cabo una apelación judicial, la cual terminó en una resolución favorable para ella. 

“La asignación de sexo radica en el momento en que el doctor mira los genitales de un bebé, pero sabemos perfectamente que el género de un bebé no se desarrolla exactamente de acuerdo a sus genitales”.

Puede interesarte