Por Cristofer García
2 diciembre, 2020

La Amazonía de Brasil perdió unos 626 millones de árboles.

Aunque la pandemia de COVID-19 se ha llevado toda la atención este año sobre los problemas que afectan al mundo, por la alta cifra de muertes y contagios, hay otros asuntos que se han agravado en 2020, como la deforestación en la Amazonía.

Solamente entre agosto de 2019 y julio de 2020, en un lapso de un año, se perdieron 626 millones de árboles en la Amazonía de Brasil, según reseñó la organización ecologista Greenpeace.

AP (foto referencial)

De esta manera, sería la cifra más elevada de pérdida de vegetación en la última década. La deforestación llegó a los 11.088 kilómetros cuadrados, lo cual es un aumento de 9.5%, la más alta desde 2008. De acuerdo a esta organización, el estado más afectado fue Pará, al norte del país.

Para entender esta cifra de mejor manera, se perdió el equivalente a 1.58 millones de campos de fútbol en vegetación: 4.340 campos de fútbol por día.

“Perdimos un área 7,29 veces el tamaño de la ciudad de São Paulo, una cifra que representa 626 millones de árboles cortados, es decir, 3 árboles perdidos por cada brasileño“, dijo Cristiane Mazzetti, portavoz en Greenpeace Brasil.

AP (foto referencial)

“Este escenario ya era conocido y, sin embargo, la respuesta del gobierno federal al aumento de la deforestación ha sido militarizar cada vez más la protección ambiental y trabajar para frenar la acción de la sociedad civil, dañando nuestra democracia”, agregó.

Estos especialistas también alertaron que lejos de poder contrarrestar el daño producido, las agencias protectoras del ambiente podrían sufrir un recorte de su presupuesto.

AP (foto referencial)

“La visión de desarrollo del gobierno de Bolsonaro para la Amazonía nos remonta al pasado, con tasas de deforestación no vistas desde 2008. Es una visión hacia atrás, que no coincide con los esfuerzos necesarios para enfrentar las crisis climática y de biodiversidad”, dijo Miguel Ángel Soto, responsable de bosques en Greenpeace España.

AP (foto referencial)

Por ello, esta organización destacó que es urgente que se tomen medidas y se cree un plan articulado para poder combatir el daño que sufre la vegetación en la Amazonía. Recordaron que este pulmón vegetal es fundamental para regular el sistema climático global.

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