Por Andrés Cortés
3 julio, 2017

«Me hubiera gustado escuchar mis instintos y haber buscado ayuda cuando sentí que algo estaba mal».

Los animales son los seres que poseen un instinto más elevando que los seres humanos y muchas de sus acciones se basan netamente en los fuertes presentimientos que estos poseen. Sin embargo, cuando una mujer se encuentra embarazada, el nivel de percepción se eleva lo suficiente como para saber qué es lo que pasa con el bebé que tiene en su interior.

Así fue para Vicki McNelly, una mujer de 29 años que se encontraba embarazada con 9 meses de su primer hijo. Sin embargo, el instinto maternal la despertó en horas de la noche y sintió que algo no andaba bien.

Facebook Vicki McNelly

Si bien se alertó de que algo andaba mal y, de acuerdo a DailyMail, no sentía a su bebé, utilizó un Doppler doméstico que consiguió por casi 40 dólares para realizar un chequeo en casa.

Las ondas ultrasonido que utilizó el aparato arrojaron que su bebé estaba allí y, la mujer confiada, volvió a la cama a dormir.

Sin embargo, las sospechas por su parte continuaron, por lo que decidió ir a su médico de cabecera a la mañana siguiente. El sonograma del hospital entregó una triste noticia: su bebé había muerto.

Facebook Vicki McNelly

Este lamentable hecho provocó que se levantar una cadena exigiendo que el gobierno prohiba la venta de dopplers debido a la falsa garantía que estos generan y los retrasos que provocan en ir al médico luego de entregar una seguridad fraudulenta.

Si McNelly no hubiera conseguido el Doppler, posiblemente la historia sería distinta y su hija estaría vivo.

Comin

La petición en Kick Count, una página de solicitud de Inglaterra, tiene más de 11,000 firmas para evitar que las madres utilicen estos dopplers en vez de visitar a su médico. McNelly se refirió al tema para Daily Mail.

«El doppler me dio algo en lo que confiar. Estaba segura de haber escuchado su corazón latir.

Si hubiera sabido lo engañoso que son los dopplers domésticos, hubiera actuado de una manera diferente y haber ido al hospital antes y mi hija podría estar aquí.

Me hubiera gustado escuchar mis instintos y haber buscado ayuda cuando sentí que algo estaba mal».

-Vicki McNelly

WikiMedia

El incidente que vivió McNelly ocurrió el 2015 y le dio una dura lección para que no vuelva a confiar en aparatos como este que carecen del profesionalismo que entregan la tecnología de los hospitales.

En su segundo embarazo, Vicki no utilizó un doppler y no tuvo ningún problema. Hoy es feliz disfrutando de Florence junto a su esposo.

Facebook Vicki McNelly

Vicki McNelly además se refirió al aprendizaje que tuvo con este cambio.

«Las mujeres embarazadas deben aprender la rutina de movimiento de sus bebés y confiar.

En caso de alguna duda, realizarse un chequeo debe ser inmediato y nunca esperar. Los dopplers domésticos están hechos muy baratos y nosotras no tenemos entrenamiento.

Si no hubiera confiando en ellos (dopplers), mi hija hubiera nacido sana y salva».

-Vicki Nelly

Imagen Referencial – Unsplash

Muchas veces nos encontramos en situaciones en las que nuestro instinto se manifiesta, pero nuestra lógica y raciocinio se encargan de eliminar este sentimiento. Quizá debemos aprender aún más del mundo animal y dejarnos llevar por aquella intuición que, como en este caso, pudo haber salvado una vida.

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