Un suceso sombrío sacudió a la comunidad de Broughton en Stockbridge cuando 50 liebres muertas fueron arrojadas frente a una tienda gestionada por voluntarios.

El acusado de este acto es Jamie Kempster de 39 años quien enfrenta cargos por daños y posesión de aves silvestres según el Tribunal de Magistrados de Southampton. Las cámaras de vigilancia captaron el momento exacto a las 3:23 de la madrugada cuando figuras encapuchadas lanzaban los cuerpos de los animales desde un vehículo.

La fiscalía presentó pruebas de ADN que vinculan al sospechoso con los restos encontrados en la escena. El automóvil utilizado fue hallado quemado en un camino rural lo que añade más misterio a este caso.
