Por Fernanda Peña
20 December, 2016

Literlamente le pagan por orinar.

Aunque se mantiene en el anonimato, la mujer de tres meses de embarazo, afirma que está haciendo dinero con algo que tendría que hacer de todos modos: ir al baño. El “emprendimiento” de la mujer se hizo popular en la Florida, tras la publicación de un anuncio suyo en el portal de clasificados Craiglist.

En él la mujer ofrece vender pruebas positivas de embarazo por 25 dólares cada una.

Serán 35 si el cliente vive a más de 60 millas. El anuncio fue eliminado del portal Craiglist, pero los usuarios alcanzaron a tomar una captura de pantalla. El post deja claro que la mujer sabe que hay un montón de usos potenciales para una prueba de embarazo positiva, pero destaca que no le importa escuchar los planes particulares de sus clientes:

“Si lo está utilizando para su propia diversión, como una broma, o para chantajear el CEO con el que usted esté teniendo un affair; no me importa en absoluto.  Esto esto es sin preguntas, yo le proveo lo que necesita a cambio de dinero. No es que vaya a cobrar caro por orinar, pero tampoco la dejaré barata.  No me contacte si va a regatear”.

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Un periodista de WJAX-TV decidió hacerse pasar por cliente para lograr una entrevista con la mujer. Se reunió con ella y obtuvo efectivamente una prueba de embarazo recién hecha. Al notar que el reportero hacía muchas preguntas, ella accedió a ser entrevistada, siempre y cuando no fuera identificada.

En la entrevista descubrió que la mujer gana cerca de 200 dólares al día, orinando. Así es como paga la universidad.

Pero el caso de mujeres que venden pruebas de embarazo no es nuevo, ya en 2013 se hablaba al respecto. Las pruebas se usan para gastar bromas o incluso para engañar a hombres y someterlos al matrimonio. 

“No es ilegal vender orina para producir pruebas de embarazo positivas, pero el comprador que lo usa para engañar a otra persona podría ser culpable de fraude”

-explicó Dale Carson, abogado y ex agente del FBI, a la cadena de televisión.-

También algunos doctores habían recriminado antes la práctica, en un artículo del HuffPost:

“Esta molesta tendencia no sólo es escandalosa y cruda. Es un abuso de uno de los momentos más conmovedores en la vida de una mujer. Es un insulto para todas aquellas mujeres que tan querido quedar embarazadas. Y es una injusticia para aquellos a quienes se les presentarían estas falsas pruebas positivas”.

Hasta ahora la mujer, se ha salido con la suya.