Por Maximiliano Díaz
15 June, 2018

“Si me hubiesen dicho que me fuera, me habría ido”, aseguró Daniel Beltrán, quien hoy vive en la calle junto a su perro, por lo que no cuenta con recursos para pagar la sanción.

Daniel Beltrán lleva años en la calle. Su única compañía es un perro que va con él a todos lados. En las temporadas más frías del año, Daniel toma una pequeña tienda de acampar. La monta en alguna calle y se refugia ahí con su mascota. Lleva consigo un carro a todas partes, ahí está su ropa, frazadas, y a veces comida. Mete todo a la carpa para abrigarse durante las noches. El animal duerme con él. 

No es necesario ser doctor en sociología para saber que el problema de la indigencia es uno fuerte en Latinoamérica, y que no funciona, como muchos creen, como una especie de opción. Parece lógico cierto sentido de solidaridad con aquellos que no tienen un hogar, sin embargo, la sorpresa de Daniel fue enorme cuando la policía le cursó una multa por estar “efectuando un camping en la vía pública sin permiso municipal”.

Oasis FM

Él no sabía qué decir. Al principio, pareció algo un poco absurdo (y cualquier lógica lo indicaría así): bajo qué criterio se le cursa una multa a alguien que duerme en la calle por necesidad; cómo planean contactar a la persona multada en caso de que no pague la sanción; bajo qué lente dormir en la calle es considerado hacer “camping”, una actividad recreativa que se basa en dormir al aire libre por entretención y una suerte de conexión con la naturaleza; y por último, ¿esperan realmente que esa persona pague un enorme monto para entregárselo a un ayuntamiento? 

La respuesta a todas estas preguntas parece poder responderse sola: no hay un uso correcto de las facultades del policía, ni criterio para abordar la situación.

El medio local La Estrella de Valparaíso contactó a Daniel Beltrán. El hombre declaró para los periodistas la situación desde su propio foco:

“Ponía mi carpa ahí en un espacio que hay en Urriola con Errázuriz, al lado de la bencinera Shell. Si me hubiesen dicho que me fuera me habría ido. Pero me pasaron un parte, cuando deberían pasarles partes a los que andan robando y a los que manejan rajados por aquí”, aseguró. 

Cuando habla de los que manejan rajados, Daniel se refiere a aquellos que conducen vehículos a altas velocidades, poniéndose en peligro a sí mismos y a las demás personas que podrían estar circulando por la vía pública. Una práctica que, desgraciadamente, se hace sin mayores problemas por las calles de Valparaíso.

Chilevisión

Según Marco Jiménez, el policía que le cursó la multa, y que forma parte del cuerpo de la Segunda Comisaría Central de Valparaíso, él tampoco quería castigarlo así, pero que la terquedad y la desobediencia de Beltrán, habrían hecho que se ganase la multa. Para Jiménez, esta no está pensada necesariamente para que sea pagada, sino como una advertencia algo más seria, y para que Daniel tome conciencia:

“En ocasiones reiteradas se le ha explicado a la persona que no puede acampar en la vía pública por una ordenanza municipal que se dictó a consecuencia de las incivilidades del carnaval Mil Tambores. Pero no hubo caso”, sentenció.

Además, Jiménez también aseguró que buscaban proteger a los policías de la comisaría, pues antes recibieron un llamado de atención de la central policial por los reclamos de los vecinos. En esas instancias parece ser bastante más difícil imponer el criterio propio por sobre el de los funcionarios superiores.

En cuanto al plan de acción de Daniel Beltrán, es incierto. Como es de esperarse, aseguró que no tiene dinero para pagar la multa. Tiene la idea de apelar al veredicto, para ver si puede anular su cobro.

No es “camping”, es supervivencia

La multa cursada a Daniel Beltrán (Foto: Chilevisión)

En este momento, a lo largo de Chile se viven algunas de las temperaturas más bajas en lo que va de año (en la localidad sureña de Lonquimay, por ejemplo, hoy las personas se levantaron mirando el brillo de la nieve, y sintiendo 15 intensos grados bajo cero). El caso de Valparaíso, la ciudad de Beltrán, merece cierta atención particular: a pesar de que el mar regula las temperaturas de las ciudades costeras, y esta se encuentra en el centro del país, es importante destacar que, en un clima como el chileno, hay una posibilidad enorme de recibir frentes fríos que entran por el Pacífico. Según Raúl Valenzuela, investigador del clima especializado en analizar eventos extremos, a pesar de que el sur sea un lugar más frío, la zona central es más extrema:

“En el norte y centro es más probable la prevalencia de fenómenos críticos, es decir, con interrupción del funcionamiento normal de la ciudad, que en el sur, donde las precipitaciones son más parejas”.

También es importante considerar que, al menos este invierno, se decretó que la capital (que está apenas a 115 kilómetros del lugar donde vive Daniel), sería el lugar con la lluvia más intensa del país.

Cinco personas ya han muerto de frío este año solo en la Región Metropolitana, y las temperaturas bajas se mantienen por toda la zona central. Castigar a un hombre sin hogar por buscar refugiarse con medios propios es un error.

¿Cómo ayudar?

Agencia UNO

Si eres chileno o chilena y ves a alguien en situación de calle durante las noches más frías, puedes prestarle ayuda entrando a http://www.nochedigna.cl/. Ahí, podrás informarte sobre el programa del mismo nombre, el cual busca ayudar a las personas a salir de la calle, y a proporcionarles un refugio digno en las noches más difíciles del año. De la misma forma, puedes llamar al 800 104 777. Hay albergues a lo largo de todo el país.

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