Por Andrés Cortés
28 julio, 2017

“En mi primer día de universidad nadie me habló”.

Cualquier joven que se encuentra en los 20 años recién está ingresando al mundo de la adultez y las aspiraciones y deseos que se propone a concretar están a flor de piel. Sin embargo, los deseos de una chica británica de 22 años son algo distintos que los del promedio, pues lo que quiere no es nada común.

Hannah Gregory es de Skegby, Reino Unido. A sus 22 años tiene las metas bastante claras en su vida. Pero son bastante llamativas, pues su mayor aspiración es convertirse en la “Barbie Británica“.

Facebook Hannah Gregory

Con una pequeña cintura que con suerte supera los 55 centímetros, las proporciones de Hannah son similares a la de una Barbie, la clásica muñeca infantil. Hannah también tiene las pestañas largas y utiliza unos lentes de contacto que le dan un aspecto vidrioso a su mirada, similar al de las muñecas.

Su vestuario también es cuidadosamente seleccionado y es frecuente verla con rosados vestidos que dan la sensación de que es una muñeca viviente, pues está llevando su deseo de ser una Barbie a la realidad.

Instagram lupokku

Pero Hannah no ha sido así durante toda su vida. Cuando era más joven, no se sentía cómoda con su apariencia, relata para Hefty.

“Era dolorosamente tímida y consciente de mi propia apariencia. Pensaba que era fea y desproporcionada”.

-Hannah Gregory

Facebook Hannah Gregory

Su gran admiración por las muñecas Barbie, la llevó de alguna forma a vestirse como ellas y así descubrió que la confianza en si misma iba en aumento. Cada vez que usaba ropa común y corriente, volvía a sentir ansiedad.

Sin embargo, mantener esta apariencia de fantasía no es fácil. Demora 3 horas en arreglarse para salir y, en el mundo real, las personas no la tratan como una princesa.

“Cuando salgo de casa, la gente se ríe de mi y me gritan comentarios groseros… Pero no me molesta, me siento feliz y linda, como una muñeca”.

-Hannah Gregory

Pero no todo ha sido un trago amargo para la joven de 22 años. También cuenta que los extranjeros la felicitan por su lindo aspecto y “siempre me están pidiendo selfies, y me dicen que me veo como una princesa“, asegura.

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En el mundo del romance y el amor, su apariencia es una espada de doble filo. Hannah cuenta que muchos chicos se le acercan y le aseguran que quieren junto a ella, pero la chica asegura que solo se trata de algo superficial.

“Muchachos que nunca me han hablado antes se me acercan de repente y me dicen que les gusto y que quieren estar conmigo, pero ni siquiera saben quién soy por dentro, simplemente les gusta la forma en que me veo.

Los chicos me ven como una muñeca e inmediatamente me sexualizan“.

-Hannah Gregory

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También existe una extraña reacción contraria, en que algunos hombres la evitan porque sienten que no pueden acercarse a ella o se sienten incómodos debido a su semejanza con una muñeca. Esto fue lo que experimentó cuando entró a la universidad por primera vez:

“En mi primer día de universidad, nadie me habló y me molestaba que pareciera que no le agradaba a nadie. Sin embargo mis compañeros me dijeron que se había intimidado y tenían miedo de acercarse porque me veía como una muñeca”.

Hannah Gregory

A pesar de las incomodidades que ha vivido y que de seguro seguirá viviendo, Hannah invita a las personas aceptar su individualidad.

Si eres feliz y te gusta ese estilo, entonces no importa si alguien está diciendo algo a tu espalda. ¿a quién le importa?” -Hannan Gregory

Afortunadamente Hannah encontró a alguien que no solo se fijara en su apariencia física, sino también en su interior. De acuerdo a Facebook se encuentra en una relación desde agosto del 2016.

Facebook Hannah Gregory

Hannah es la más clara muestra de que ella no necesitó cambiar sus gustos ni apariencia para encontrar la felicidad. Si te sientes disconforme con lo que demuestras y en realidad quisieras vestir, lucir o actuar de otra forma, ¡hazlo! Tal como dijo Hannah, no importa lo que diga el resto.

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