Por Cristofer García
24 noviembre, 2022

Sarah Sands tuvo un impulso y fue con un cuchillo hasta la residencia del hombre que abusó de sus tres pequeños. Se arrepiente pero a sus hijos les alegra que ya no esté.

Una madre haría lo que sea necesario para salvar la vida de sus hijos, incluso si eso significa poner en riesgo la suya en medio de una situación sumamente delicada y peligrosa, como ocurrió con el caso de esta mujer de Reino Unido, quien protagonizó una escandalosa escena.

Se trata del caso de Sarah Sands, quien en 2014 mató a puñaladas al pedófilo que había abusado de sus tres hijos cuando eran niños. Si bien la madre sabía que sería encontrada culpable de asesinato, ella fue con determinación hasta la vivienda de Michael Pleasted, de 77 años, y ahí le clavó el arma 8 veces.

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El hombre estaba condenado por abuso y se encontraba enfrentando más cargos, al ser acusado de delitos sexuales a otros niños en la localidad de Silvertown, donde vivió.

Bradley es el mayor de los hijos de Sarah y tenía 12 años cuando ocurrió la muerte de su abusador, mientras que sus hermanos menores, los gemelos Alfie y Reece, tenían un año menos. Ahora tienen 20 y 19 años, así que han decidido hablar sobre lo ocurrido.

“Nos hizo sentir más seguros. No desaceleró las pesadillas. Pero nos dio una sensación de seguridad porque no tenías que caminar por la calle pensando que iba a dar la vuelta a la esquina”, dijo Alfie.

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Mientras que Bradley añadió que “vivía literalmente al otro lado de la calle. Podría abrir esa ventana de allí y vería su casa”. En ese sentido, el tercer hermano, Reece también se alegró con que desapareciera su abusador, aunque eso no arregló el daño ya hecho.

“Fue agradable saber que estaba muerto (pero) no detuvo las ideas posteriores, ya sabes, a menudo nos despertábamos llorando diciendo ‘¿dónde está mamá?'”, comentó.

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Por este crimen Sarah pasó 4 años de prisión. “Me di cuenta de que había cometido un gran error. Él no estaba arrepentido de ninguna forma. Dijo ‘tus hijos están mintiendo’. El mundo entero se congeló. Tenía el cuchillo en mi mano izquierda y recuerdo que trató de agarrarlo”, recordó, al señalar que no tenía la intención de matarlo.

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En 2018 finalmente Sarah salió de prisión y se dedicó a reconstruir su relación con sus hijos. “Ella trató de mimarnos. Fue agradable, pero te hace darte cuenta de todos esos años que se perdieron”, expresó Reece. “No hay nada que vaya a romper el vínculo familiar“, añadió Bradley.

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