Por Camila Cáceres
19 abril, 2022

“Sabía que sería un riesgo por mi edad, pero mi único deseo en esta vida era ser madre y me pasó. No temía por mi vida. Dios me dio coraje. Jamás me he sentido más feliz”, confirmó Serif, la orgullosa madre.

Atifa Lijajic es una mujer serbia que ha vivido últimamente momentos muy duros. Después de décadas lamentando no haber tenido un bebé y asumiendo que su hora ya había pasado, una visita rutinaria al médico se convirtió en una experiencia indescriptible. Jamás hubiese imaginado, a sus 60 años, que alguien le diría esas palabras: “Está usted embarazada”.

Su esposo, Serif Nokia. de 68 años, se opuso a la idea. ¿Cómo cuidarían al bebé a sus edades? ¿Sobreviviría Atifa el embarazo?

Atifa ignoró sus quejas, demasiado feliz como para oír razones y sintiéndose segura de su matrimonio.

CEN

El último tercio de su embarazo lo debió pasar en el hospital y aunque Serif continuó quejándose, la acompañó y cuidó como un buen esposo.

Sin embargo, una vez tuvieron a la pequeña Alina en sus brazos, la niña rompió a llorar y Serif no pudo tolerarlo. Salió de la habitación y de la vida de su familia definitivamente.

“Ahora [Atifa] tiene lo que quería y es feliz. Yo soy un hombre enfermo, tengo 68 años, soy diabético y tengo el corazón débil. No es posible descansar, dormir una noche completa, mientras un bebé llora”.

Serif Nokia

Se rehusó incluso a darle su apellido a la niña. Alina fue registrada con el apellido de su madre, Lijajic.

CEN

Atifa solía trabajar en una empresa textil, pero tras su larga estadía en el hospital su posición fue ocupada por alguien más. Sin esposo, familia o trabajo, no tenía muchos recursos para cuidar a su hija, pero prefirió pensar positivo:

“Lo que sea que pase, bien Serif se quede o se vaya, pelearé para criar a Alina de la mejor forma posible y que sea una persona de bien. Viviré sólo por ella”. 

Sé que no será fácil, pero creo que aún queda gente buena que me ayudará”.

CEN

Tras más de 20 años esforzándose por tener hijos, seguía tratamientos de fertilidad más por costumbre que esperanza, así que cuando el doctor le dijo que estaba esperando un bebé no podía creerlo. Jamás se le pasó por la cabeza interrumpir su embarazo.

“Sabía que sería un riesgo por mi edad, pero mi único deseo en esta vida era ser madre y me pasó. No temía por mi vida. Dios me dio coraje. Jamás me he sentido más feliz”.

Atifa Lijajic

Si bien se desconocen los detalles económicos actuales de Atifa, recientemente subió una foto muy contenta con su bebé ya mucho más grande, así que aparentemente logró sobrellevar bien sus dificultades y la separación:

Facebook: Espejo del Mundo

¡Éxito para ti y para tu pequeña Atifa!

Puede interesarte