Por Alejandro Basulto
25 June, 2019

Su madre, Ellen, después de que muriera su hija de fiebre amarilla, pidió que el ataúd tuviera una pequeña ventana y que se pudiera llegar a él bajando por unas escaleras.

Florencia Irene Ford era una pequeña y risueña niña que disfrutaba mucho estar con su madre, Ellen. Más aún cuando habían tormentas, las cuales le aterrorizaban y hacían que ella corriera despavorida hacia su querida mamá. Quien era la encargada de consolarla hasta que la tormenta desapareciera.

Billy Hathorn

Florencia nació el 3 de septiembre de 1861, y por fiebre amarilla, se despidió del mundo y de su madre en 1871 a la tierna edad de 10 años. Falleció siendo muy joven. Y su madre Ellen, no pudo soportar este hecho, la tristeza la consumió, y saber que tendría que enterrar a su hija y dejarle sin quien la consuele durante las tormentas, le hacía brotar lagrimas.

Billy Hathorn

Por lo que tras mucho pensarlo, Ellen decidió que en el ataúd de su hija hubiera una ventana, y junto con ella una escalera que viniera desde arriba al nivel de donde estaba enterrada su hija. Además de que habrían puertas metálicas en la parte superior de la escalera, para que se pudiera cerrar cuando vinieran las tormentas.

De esta manera, ella podía estar sentada junto al ataúd de Florencia, mientras le leía y le cantaba hasta que pasara el viento y la lluvia.

Esta tumba que se ubica en el estado de Mississippi, en Estados Unidos, ha cambiado muy poco desde que se hizo en 1871. Todavía tiene el epitafio en la lápida, que dice: “Tan brillante y cariñosa como una hija que siempre ha sido de Dios con su imagen”. Y detrás de él, se encuentra la puerta de metal, que todavía se puede abrir. Permitiendo que los visitantes aún puedan bajar a consolar a Florencia durante las tormentas.

Billy Hathorn

Solo se hizo un muro de hormigón en 1950, erigido en la parte inferior de la escalera para cubrir la ventana de vidrio, esto con la finalidad de evitar posibles actos de vandalismo.

La tumba de Florencia se puede visitar desde las 7 am y se encuentra en la ciudad de Natchez, a orillas del río Mississipi.