Antes del partido entre San Lorenzo y Santos por Copa Sudamericana se dio un emotivo momento con los niños que acompañaban a los futbolistas.

Uno de los pequeños se dio cuenta de que saldría junto a su ídolo: Neymar, y no pudo contener las lágrimas.

El brasileño, al ver la emoción del joven, no dudó en abrazarlo y conversar con él, dándole un momento que jamás olvidará.
