“No puedo dejar de usar las camas de bronceado ni siquiera con lunares sospechosos; no puedo salir ni trabajar a menos que esté muy bronceada.”

Por Carlos Valencia
30 April, 2026

Megan Blain es una joven de 19 años residente en Seaham que sufre una compulsión extrema por mantener su piel oscura tras comenzar a usar camas de bronceado a los 16 años.

Instagram/@megannblainn_xx_

Esta conducta ha tomado el control de su vida diaria hasta el punto de rechazar empleos de modelo y faltar a su baile de graduación por no sentirse suficientemente morena. A pesar de notar que han aparecido manchas que cambian de forma en su cuerpo, la joven admite que le resulta casi imposible abandonar el hábito debido a su baja autoestima.

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Actualmente gasta cerca de 38 dólares mensuales en sesiones de rayos ultravioleta buscando una confianza que no encuentra de otra manera mientras intenta reducir su consumo poco a poco.

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