El obispo Emanuel Shaleta, fue arrestado y despojado de su cargo tras descubrirse que llevaba una doble vida de lujos financiada con los ahorros de sus feligreses.

Mientras él predicaba la humildad en el altar, las investigaciones revelaron que malversó más de $270,000 dólares provenientes de la caridad y alquileres del salón parroquial.

¿En qué lo gastaba? Según reportes, cruzaba la frontera hacia Tijuana hasta 12 veces al mes, convirtiéndose en cliente VIP de un club nudista.

Fue detenido en el aeropuerto de San Diego justo cuando intentaba huir a Roma. Una traición imperdonable que el mismísimo Papa tuvo que sancionar. 😱⛪

