Liam Pearce es un empresario de 27 años que reside en el Reino Unido y depende de la tecnología para que su organismo funcione tras ser diagnosticado con insuficiencia cardíaca terminal.

El joven debe enchufarse a la corriente eléctrica durante las noches para recargar un dispositivo de asistencia ventricular izquierda que bombea sangre mecánicamente. Durante el día utiliza baterías portátiles que transporta en una bolsa de 7 kilos sobre su hombro.

Esta condición genética fue detectada en 2023 tras acudir al Hospital Harefield en Uxbridge por recomendación de su madre. Actualmente Liam se prepara para un trasplante de corazón mientras entrena para una maratón y concientiza a miles de personas sobre la fragilidad de la vida.
