Por Valeria Urra
24 January, 2023

Anthony Loffredo, quien desea convertirse en un “alienígena negro”, tiene un aspecto tan extremo, que cuando va a restaurantes los meseros lo esconden para evitar el rechazo de otros clientes. Aunque otros derechamente no le permiten la entrada.

Anthony Loffredo es un hombre francés que ha llamado bastante la atención por su particular proyecto personal… se convirtió en un alienígena negro. Para lograr esto se ha tatuado prácticamente todo el cuerpo, cortó su lengua, se quitó algunos dedos, las fosas nasales, parte de los labios e incluso las orejas.

Instagram @the_black_alien_project

Si bien él está feliz con su apariencia, es claro que no es del agrado de todos, ya que muchos quedan asombrados y hasta asqueados al verlo. De hecho, es tan polémica su apariencia extrema, que recientemente reveló que cuando va a comer a restaurantes, muchos lo esconden para evitar el rechazo de otros clientes, aunque otros derechamente no le permiten la entrada.

“Si quiero comer en un restaurante, a veces el mesero dice que no puedo comer en la terraza “, comentó en LadBible TV , y si bien se le vio algo entristecido al decir eso, al parecer ha aprendido simplemente a aceptar que algunas personas son “cerradas de mente” y que “así será para toda la humanidad”.

Instagram @the_black_alien_project

Por otro lado, Anthony manifestó que todas sus modificaciones corporales y el querer convertirse en el “proyecto alien negro”, surgieron porque siempre sintió que nació en un cuerpo que no le correspondía. Él no era un hombre común y corriente.

Aún así, esto le ha traído bastantes problemas, entre ellos, encontrar trabajo. “Este tipo de cambio, no es solo un tatuaje, es algo más grande. Hay muchas cosas negativas [que ocurren] con mi familia o el no poder encontrar trabajo. Puede ser positivo porque te sientes mejor, pero debes saber que también hay un lado oscuro”, señaló.

Sin embargo, comenzar este difícil viaje ha ayudado a otros a sentirse más seguros al querer comenzar con modificaciones similares. “Hay personas que me dieron las gracias porque ahora se sintieron más seguras.  Que ahora las miradas que recibieron de otras personas no les molestaron “, indicó satisfecho.